La industria del software afirma que solo en España y Grecia aumenta la piratería

Las pérdidas que provoca la "piratería" en nuestro país sigue arrojando cifras millonarias según la industria del software. El sector asegura que sólo en 2011 el índice de "piratería" en nuestro país aumentó hasta el 44% lo que supuso un récord histórico de 874 millones de euros en pérdidas, lo que consideran un robo.

"Por segundo año consecutivo, los niveles de piratería en nuestro país han vuelto a crecer, rompiendo la línea de mejoría que habíamos experimentado entre 2007 y 2009". Con estas palabras introdujo Teo Alcorta, presidente del Comité Español de la BSA (Business Software Alliance), la agrupación que engloba a las principales compañías de software del mundo, los últimos resultados publicados en materia de "piratería" en todo el mundo.

La decepción entre el sector es palpable. "España tiene el dudoso privilegio de ser, junto con Grecia, el único país europeo en el que se ha visto un aumento del nivel de software sin licencia en 2011, lo que supone un verdadero retroceso para nuestro país y nuestra economía", explicó Alcorta, quien presentó el informe en el que se observa el aumento en un punto porcentual (hasta el 44% en 2011) la tasa de uso de software sin licencia.

Esta asociación se queja del gran número de empresas que utilizan software sin adquirir sus licencias. "Ningún país puede espera mejorar su competitividad con esta cantidad de software ilegal utilizada por sus empresas", afirmó con rotundidad. La BSA señala que mientras en Europa se redujo la tasa media de piratería hasta el 33%, en España se está nada menos que 11 puntos por encima de esta cifra, lo que se considera una distancia "demasiado grande".

Por este motivo, el CEO de la BSA, Robert Holleyman, pidió sin cortapisas un endurecimiento de las leyes antipiratería. "Los gobiernos deben tomar medidas para modernizar sus leyes de propiedad intelectual y ampliar los esfuerzos para la aplicación de las mismas, asegurando que los que los piratas se enfrenten a las reales consecuencias que conlleva el uso de software ilegal", sugirió Holleyman.

No obstante, convendría recordar a la BSA que sus cálculos podrían estar equivocados. La impresionante cifra de 874 millones de euros en pérdidas por lo que consideran "software robado" solo se entienden si se equipara una descarga a una copia no vendida, algo que igualmente habitúan a hacer otras industrias como la cinematográfica o la discográfica y que se ha demostrado rotundamente falso en numerosas ocasiones.