La alternativa a la tarifa plana de ADSL que podría llegar en un tiempo a España

Las tarifas planas de banda ancha fija siguen en el punto de mira de los operadores. En Estados Unidos las compañías de telecomunicaciones están dispuestas a aprovecharse económicamente de los usuarios cuyo uso es más intensivo y han decidido cobrar una vez se supere un límite.

Los operadores de EEUU siguen declarando la guerra a las tarifas planas como modelo en sus conexiones de ADSL. Hace un año conocíamos la nueva política de AT&T, uno de los operadores más importantes del país norteamericano. Desde mayo de 2011 sus clientes pueden contratar sus conexiones de banda ancha con un límite de 150 GB o de 250 GB al mes. Conforme lse aproximen a este límite, la compañía informa a los usuarios para que controlen su tráfico o contraten un paquete de 50 GB extra por 10 dólares adicionales (7,8 euros).

La decisión de AT&T llegó tras haberse planteado otro modelo incluso más directo contra las tarifas planas. Los límites de 150 y 250 GB en un primer momento se plantearon en 20 y 150 GB al mes, existiendo una penalización de 1 dólar por cada GB extra consumido por el usuario. La compañía finalmente rectificó para lanzar dicho bono, pero su intención era penalizar a los "consumidores de una desproporcionada cantidad de banda ancha".

El modelo parece haber funcionado bien al operador y sus rivales empiezan a imitarlo. El último caso que hemos conocido ha sido el de Comcast, otra de las compañías con más presencia a nivel nacional en EEUU. Como leemos en XatakaOn, el operador ha decidido dejar a un lado sus políticas de uso razonable que permitían el tráfico en sus conexiones fijas hasta 250 GB al mes. A partir de ahora aumentará esta capacidad a 300 GB pero pasará a lanzar un bono similar al de AT&T: 50 GB adicionales por 10 euros al mes. Desde la compañía se insiste en que sólo una minoría se vería afectada por esta nueva política, puesto que la media de consumo mensual oscila entre 8 y 10 GB.

La medida no ha tardado en ser criticada por algunos proveedores de contenidos en la Red. Netflix, el videoclub online que triunfa en Estados Unidos, ha sido uno de los primeros en mostrar su rechazo al sentirse atacado por esta política que considera que ataca el principio de neutralidad de la Red. El vídeo bajo demanda es uno de los servicios que más ancho de banda consumen, por lo que limitar las tarifas planas se considera un obstáculo para la progresión de este tipo de plataformas en pleno auge ante el cada vez menor consumo de la televisión.

No podemos descartar que estos modelos lleguen a España. Por el momento en nuestro país sólo se encuentran limitadas las tarifas de banda ancha móvil, pero en el pasado los propios operadores admitieron que el consumo de datos en banda ancha fija se está convirtiendo en una carga difícil de soportar. Por ahora no tenemos constancia de un operador que pretenda extrapolar al ADSL los descensos de velocidad o el cobro por GB extra consumido tras superar un límite que se dan en Internet móvil. No obstante, recordemos que desde los propios operadores se admite que la situación se replanteará en un futuro, probablemente cuando plataformas similares a Netflix se encuentren firmemente asentadas en nuestro país.