Los políticos admiten que distribuyen archivos falsos por las redes P2P

Los políticos admiten que distribuyen archivos falsos por las redes P2P

Javier Sanz

Uno de los principales riesgos de los archivos distribuidos a través de redes P2P es que algunos de ellos son falsos y en algunos casos incorporan malware. La industria cultural ya admitió que realiza estas prácticas y ahora es un Gobierno como el japonés el que ha reconocido esta medida.

Coincidiendo con el retorno de buena parte de los usuarios a las redes de intecambio de archivos después del cierre de Megaupload, el Gobierno de Japón ha anunciado que realizará un particular experimento. Su Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones ha admitido que se encuentra en pleno proceso de distribución en las principales redes P2P (BitTorrent y eMule) de archivos falsos que se hacen pasar por capítulos de series de televisión.

Aunque la idea de los políticos del país asiático es teóricamente "comprobar el funcionamiento y extensión" de estas redes, el usuario que descarga estos contenidos falsos se encuentra con un aviso en el que se le indica que tanto la descarga como el compartir archivos con copyright en estas redes es algo prohibido en Japón desde hace dos años. El objetivo es, por tanto, concienciar al usuario para que compre dichos contenidos y no los comparta libremente, hecho que le puede acarrear algún tipo de sanción por infringir la ley antipiratería nipona.

No es un caso aislado

El caso japonés no es ni mucho menos el primero en el que se da una práctica similar reconocida por quienes introducen estos "fakes". Hace casi un año os informábamos de la medida introducida al alimón entre el Ministerio de Cultura de Portugal y las industria discográfica del país lanzaron lo que se conoce como "honeypot" (traducido como "tarro de miel"), un software que se hace pasar por este tipo de contenidos pero cuya intención real era recabar las direcciones IP de los usuarios que lo descargaban.

La utilización de esta práctica es frecuente por parte los grupos antipiratería para rastrear a los usuarios de P2P y proceder a perseguirles legalmente. En países como Francia o Reino Unido compartir estos archivos, aunque sea sin ánimo de lucro, es algo perseguido de forma legal. En otro países como Estados Unidos o Alemania también encontramos muchos casos en los que la industria rastrea a los usuarios y procede a amenzarles con demandarles ante la Justicia si no pagan una determinada cantidad económica. Muchos usuarios acceden a este chantaje temiendo que los costes judiciales asciendan a un montante mayor.