Los coches de Google también almacenaron la localización de móviles y portátiles

Nuevos detalles reavivan la polémica en torno a la recogida de información privada por parte de los coches de Google Street View. Si ya sabíamos que el gigante estadounidense había recopilado información sobre las conexiones WiFi dentro de los hogares, ahora conocemos que también almacenó datos de localización de dispositivos WiFi como móviles o portátiles.

Google Street View almacenó las localizaciones de millones de ordenadores portátiles, teléfonos móviles y otros dispositivos WiFi por todo el mundo. Así de rotundo se muestra CNET, portal que habría confirmado estas controvertidas prácticas de Google después de conocerse el pasado año cómo la compañía había utilizado sus coches del servicio Street View para recopilar información de los puntos de acceso WiFi.

La polémica se inició en 2010

El buscador no sólo habría guardado las direcciones e identificado los ordenadores o dispositivos WiFi sino que, además, habría permitido el acceso a los mismos hasta hace apenas unas semanas. La autoridad francesa sobre protección de datos habría confirmado esta información al citado medio tras multar a la compañía de Mountain View con 100.000 euros, sanción que se une a la lista que ya comenzó en 2010 por este asunto.

La polémica sobre el rastreo de dispositivos no es nueva. Hace sólo unos meses otro gigante como Apple también fue salpicado por la polémica tras registrar las localizaciones de los iPhone, algo que solucionó con un parche. De este modo, se reabrió el debate sobre este tipo de prácticas por parte de las grandes compañías y para qué utilizan este tipo de información. Lo cierto es que parece poco ético registrar estas informaciones privadas sin consultar con los ciudadanos, y las multas impuestas hasta ahora apenas suponen un pequeño gasto para este tipo de compañías multimillonarias.

Asimismo, esta información se une a la que conocimos el pasado mes de octubre en la que se aseguraba que Google habría almacenado sin consentimiento alguno por parte de los usuarios las cuentas de correo y las contraseñas de las mismas también. Por entonces, la compañía se excusó asegurando que se había tratado de "un error que incluyó un código informático de un proyecto experimental en los aparatos encargados de recolectar la información". Demasiados errores parece que cometió Google con su servicio Street View.