Las peluquerías, dispuestas a quitar la radio para protestar contra el canon

Las peluquerías, dispuestas a quitar la radio para protestar contra el canon

Redacción

Las peluquerías y el canon por la música que ponen en sus establecimientos a sus clientes vuelve a ser noticia. En esta ocasión se trata de las peluquerías francesas, que protestan ante el incremento en el canon a pagar por la equivalente a la SGAE en el país galo, la Sociedad de Autores y Editores de Música (SACEM).

Según ha informado la agencia EFE en información recogida por ABC.es, un buen número de peluquerías francesas han apagado sus respectivas radios en señal de protesta ante el incremento de la tasa por parte de la SACEM. Este ha sido anunciado para comienzos de 2011 y, aunque en principio sólo se aseguró para peluquerías, podría aplicarse en otros comercios como bares, restaurantes o aparcamientos.

Concretamente, las peluquerías pasarán de pagar los actuales 25 euros al año a 60 euros anuales y en el año 2012 se incrementarían hasta los 90 euros. La Federación Nacional de la Peluquería se ha convocado la protesta en más de 60.000 establecimientos. Además, la Confederación General de Pequeñas y Medianas Empresas se va a citar con el Ministerio de Cultura galo para negociar esta subida que consideran "indiscriminada". Según afirmó un zapatero que podría verse afectado, poner música en su zapatería le "costará este año 150 euros frente a los 80 de 2009". "Tengo la impresión de estar pagando los platos rotos de la crisis de las discográficas", aseguró.

La polémica en torno al canon aplicado a las peluquerías se abrió en nuestro país a comienzos del presente año. El presidente de la SGAE, Teddy Bautista, defendió que se aplicase un canon a estos establecimientos por poner música a sus clientes.

A pesar de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea, que declara ilegal por indiscriminado en su actual aplicación el modelo de canon español, no es sólo nuestro país el único en segurilo. En Francia conocemos las primeras protestas, mientras que en nuestro país el Gobierno ha regalado a las entidades de gestión de derechos de autor seis meses más para seguir cobrándolo como en la actualidad.