«La copia privada no es un derecho de los consumidores»

«La copia privada no es un derecho de los consumidores»

Javier Sanz

Esto es lo que ha dicho Pilar Bardem, presidenta de AISGE (Artistas Intérpretes Sociedad de Gestión). Según ella la copia privada no es un derecho de los consumidores», sino «una limitación de los derechos de los creadores«. Por ello, considera que si se elimina el canon «debe restituirse el derecho de autorización de los titulares y, por tanto, quedaría prohibido realizar copias de uso privado«. Esto significaría que el 80 por ciento del uso que actualmente se realiza de este tipo de aparatos y soportes sería ilegal. Para Pilar Bardem, adoptar esta vía ocasionaría un fraude generalizado convirtiendo a todos en «delincuentes potenciales».

Las palabras de Bardem se añaden a las de las entidades de gestión en su conjunto, que volvieron a recordar este martes al PP que la remuneración por copia privada es «una cuestión de justicia y de principios» y que si se eliminara este canon en España, tal y como ha propuesto recientemente el Partido Popular en el Senado, esto pondría en juego 70 millones de euros anuales, una parte de los cuales se destina a programas culturales, asistenciales y de promoción. Según sus datos, ello supuso en 2004 una inversión de 16 millones de euros.

Los principales responsables de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Artistas, Intérpretes o Ejecutantes (AIE), Artistas, Intérpretes Sociedad de Gestión (AISGE), Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO), Derechos de Autor de Medios Audiovisuales (DAMA), Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA) y Visual Entidad de Gestión de Artistas Plásticos (VEGAP) convocaron la rueda de prensa para expresar su «preocupación» por esta polémica campaña en torno a la copia privada que han desatado empresas muy concretas, entre los que se encuentran «fabricantes e importadores», según sospecha Eduardo Bautista, presidente ejecutivo de SGAE.

Bautista calificó de «indispensable» esta remuneración «a la que tienen derecho todos los creadores y productores y que se viene cobrando desde 1992», dijo. «El modelo español es muy razonable y se sitúa en una posición media en Europa. Además la tarifa ha disminuido sensiblemente tanto en soporte audio como video y su práctica está extendida por todo el mundo», agregó. Asimismo, el portavoz de SGAE habló de «maniobras de distracción y mala fe» de algunos al hacer creer al ciudadano que este coste recae en el usuario y recalcó que «sin los creadores no es posible la cadena de valor añadido».

Finalmente señaló que es preciso transmitir a la sociedad que la remuneración por copia privada permite realizar innumerables actividades asistenciales y promocionales de la cultura y recordó que en el colectivo que representa muchos actores se ven obligados a trabajar, a pesar de su ancianidad, «porque lo necesitan para comer ya que se encuentran en la más absoluta indigencia». «Sólo un tercio de los actores viven de su profesión, según un estudio realizado por AISGE, y recuerdo también que este colectivo nunca ha estado subvencionado por el Estado», aclaró.

Por su parte, Luis Cobos, presidente de AIE, aludió al beneficio que este canon por copia privada tiene para el desarrollo tecnológico y la consolidación de los derechos de los creadores y recordó también que su instauración reforzó la industria del sector en los años 80 regulando el mercado de los soportes y saneando y legalizando la citada industria.

Para Enrique Cerezo, presidente de EGEDA, esta remuneración, similar a la que existe en el resto de los países europeos, «regula de forma eficaz la propiedad intelectual».

libertaddigital.com