Samsung apostará por la carga súper rápida para el Galaxy S5

Samsung apostará por la carga súper rápida para el Galaxy S5

Redacción

Hace unas horas conocimos las características técnicas del Samsung Galaxy S5 salvo algunos detalles puntuales como su batería. Una nueva filtración apunta cómo será este aspecto, en el que la firma asiática innovará apostando por una tecnología que permitirá su recarga en menos tiempo.

Seguimos conociendo todos los detalles del próximo buque insignia de Samsung. El fabricante asiático quiere dar un golpe sobre la mesa en el mercado de los smartphones con un equipo que deje atrás a sus competidores en todos los aspectos, desde la calidad de su pantalla (de 5,25 pulgadas con una impresionante resolución de 2.560 x 1.440 píxeles) a su procesador Exynos 6 o Qualcomm Snapdragon 805.

Ambos chips, que se integrarán en las dos versiones del terminal, permitirán ofrecer un rendimiento máximo, pero una de las grandes dudas es cómo podría afectar esto a la duración de la batería del equipo. Precisamente fue la batería uno de los detalles que el portal SamMobile no especificó, pero ahora es PhoneArena el que anuncia cómo será este aspecto del smartphone de gama alta.

Según indica el citado portal, el Galaxy S5 llegará con una batería con capacidad de 2.900 mAh, lo que supone un aumento de 300 mAh respecto al Galaxy S4. Con ello la compañía buscaría un salto cualitativo en este componente que esté acorde con la mejora en el rendimiento que se espera del equipo.

No obstante, no será la única novedad que incluya Samsung en la batería. Tal y como indica esta fuente de información, ésta incluirá una versión redefinida de la tecnología Li-on desarrollada por la empresa Amprius que permitirá ofrecer hasta un 20% más de capacidad sin que varíe el tamaño de la batería. Además, será optimizada para la carga súper rápida del equipo que permitirá que se recargue en menos de dos horas.

Veremos si estos 2.900 mAh y la nueva tecnología que integra serán suficiente para solventar el que a menudo es visto como el talón de Aquiles de los smartphones: la duración de su batería.