La ausencia del canon lleva a la SGAE a los números rojos

La ausencia del canon lleva a la SGAE a los números rojos

Redacción

«Caída brutal». Con estas palabras ha definido el presidente de la SGAE, Antón Reixa, el desplome en los ingresos de la entidad durante el pasado año. El fin del canon, las dificultades del sector, la subida del IVA o la desaparición de locales de entretenimiento son las principales causas de esta situación.

Hasta 1,8 millones de euros menos que el año anterior ingresó la Sociedad General de Autores y Editores el pasado año. Se trata de una diferencia negativa del 16,2% respecto al año anterior, un porcentaje muy alto que se conoce cuando Reixa cumple su primer año al frente de una entidad que quedó muy tocada hace dos años con el escándalo de acabó de ensuciar la imagen de su anterior líder, Teddy Bautista.

El fin del canon digital se antoja como uno de los principales motivos del balance económico. Aunque Reixa también recuerda que ha afectado «un legado configurado por las deudas bancarias de nuestra fundación, deudas fiscales, espacios invendibles y socialmente improductivos, además de un descrédito generalizado difícilmente imaginable», el fin de la tasa impuesta a dispositivos y soportes electrónicos ha afectado de lleno en sus cuentas. No en vano, con el nuevo modelo se le asignaron 5 millones de euros cuando con el anterior la cifra ascendía a 115 millones de euros.

El presidente de la entidad ha anunciado que a pesar del desplome económico, en 2012 repartió 384 millones de euros entre los autores, lo que fue posible gracias a un mayor esfuerzo en la identificación que quién debía recibirlos y la contención del gasto. En cambio, la reducción en la venta de soportes, en los ingresos en taquilla (lo que achaca al aumento del IVA) y la bajada de cobros por publicidad en televisión y radios también afectaron.

Aunque la situación sigue mostrando una evolución muy negativa, Reixa ha defendido que «en poco más de ocho meses se ha pasado de unas cuentas maltrechas a una entidad de gestión viable, transparente, más barata y con un reparto de derechos como pocas veces se ha hecho».

Veremos qué futuro le queda a una entidad que sigue viendo en el retorno del canon su tabla de salvación. Junto a otras sociedades similares como EGEDA, clama por la vuelta de un gravamen que recibió un duro golpe tanto desde el Tribunal de Justicia de la Unión Europea como desde el Gobierno. Para ello intensificaron su presión a éste recientemente aunque por ahora no ha conseguido ningún guiño que haga pensar en retomar esta tasa impositiva que tan ingentes ingresos le permitía años atrás.