La acusación de EEUU contra Kim Dotcom se basa en delitos que no existen

Los abogados de Kim Dotcom, el fundador y máximo responsable de Megaupload, han puesto un nuevo argumento sobre la mesa con el que pretenden defender a su cliente. Según éstos, la acusación formal que pesa sobre el alemán incluye delitos que no existen en el país norteamericano.

La extradición de Kim Dotcom podría complicarse gracias a la última intervención de sus abogados en Nueva Zelanda, país donde reside. La última estrategia de éstos pasa por intentar mostrar cómo el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que reclama al alemán para juzgarle, se basa en una mala interpretación de la ley, concretamente «en una teoría de infracción del copyright secundaria que no está en la ley».

Según leemos en FayerWayer, «la fiscalía de EEUU quiere hacer criminalmente responsables a Megaupload y sus ejecutivos por supuesta infracción de parte de las terceras partes usuarias del servicio de almacenamiento en la nube». «Sin embargo, el problema con esta teoría es que una infracción secundaria al copyright no es y nunca ha sido un crimen en Estados Unidos«, aseguran con contundencia los letrados.

Asimismo, en el documento de 39 páginas publicado en el país oceánico coincidiendo con la visita del fiscal general Eric Holder del Departamento de Justicia de EEUU, se insiste en una de las tesis más recurrida desde que se conociese la detención de Kim Dotcom y el cierre del cyberlocker. «Dotcom y sus socios no residen en Estados Unidos y la mayoría de las actividades de la compañía ocurrieron fuera de este país», explican los abogados de cara a justificar que no tiene competencia para juzgar al empresario.

Igualmente, el documento hace un llamamiento a que el propio Senado estadounidense analice en profundidad la investigación que realizaron las autoridades federales del FBI alrededor de su cliente y sus socios. Recordemos en este punto que el fundador de la web fue espiado de forma ilegal por la agencia de inteligencia neozelandesa, lo que pone en duda el proceso seguido contra Dotcom y sus socios.

Por último, sus abogados han apuntado a la fuerte influencia de la gran industria de Hollywood a la hora de investigar a su cliente y cómo las grandes compañías del sector cinematográfico habrían colaborado con el Gobierno de Barack Obama.