El 5G se encuentra con el primer problema: la gente no quiere tantas antenas en las calles

Operadores

El 5G está a la vuelta de la esquina e incluso sabemos que hay ofertas previstas para lanzarse en cuestión de semanas. Más allá de estas ofertas que buscan el titular por encima de todo, lo cierto es que los operadores están empezando a realizar los primeros despliegues de la tecnología que debería lanzarse comercialmente en 2020 de forma masiva. Como sabemos, el 5G necesitará muchas más antes por su configuración especial, lo que está generando los primeros problemas.

La tecnología 5G se apoya en el uso de Smart cells, pequeñas antenas colocadas a mucha menos distancia que las anteriores que permiten una mayor capacidad y velocidad de la red móvil. Las antenas de telefonía móvil siempre han sembrado el pánico entre algunos ciudadanos por la falsa creencia de su relación con el cáncer.

La llegada del 5G, que necesitará muchas más antenas, está desencadenando una cadena de rechazo en muchas comunidades de Estados Unidos. La instalación de antenas por parte de las compañías norteamericanas está cosechando críticas y quejas de algunos usuarios que desconocen completamente las necesidades de esta nueva tecnología.

El 5G necesita muchas más antenas y los ciudadanos se ponen nerviosos

En los próximos años veremos como aparecen antenas instaladas en elementos del mobiliario urbanos tales como semáforos o farolas por todas las calles de nuestras ciudades. Todos los operadores deberán hacer un esfuerzo económico importante para ello, siendo una de las mayores inversiones de los próximos años.

Small Cells

Sin embargo, las instalaciones ya se están encontrado con los primeros problemas. Además de los ciudadanos que rechazan la llegada masiva de más antenas a sus ciudades, tenemos a la propia administración local que está saturada con las decenas de peticiones de instalación de antenas en nuevas ubicaciones.

En estos momentos, más de 100.000 celdas están instaladas en los Estados Unidos, pero la idea de las operadoras es tener varios cientos de miles más para prepararse para la llegada del 5G. La gran diferencia con las antenas usadas hasta ahora es que se podían colocar en una propiedad privada dentro de una zona concreta ya que su cobertura es muy grande.

Por el contrario, las Smart cells del 5G tienen alcances de unas decenas de metros. Por eso, deben instalarse en lugares estratégicos, siendo necesario encontrar nuevas ubicaciones. Como vemos, este será un problema con el que tendrán que lidiar los operadores de telecomunicaciones en los próximos años.

Escrito por Claudio Valero

Fuente > WSJ

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  • Franco Castillo

    ¿Y en sus casa sí?

    • Álvaro Lázaro Laín

      En sus casas peor, obviamente.Ya veremos si dicen algo cuando lleguen.

      • Franco Castillo

        No entiendo de que se quejan, si no les afecta en nada negativo, mas bien de forma positiva cuando se expanda el 5G en los próximos años.

  • Álvaro Lázaro Laín

    Tanta locura por la movilidad. Cuando estamos por la calle estamos pendientes de lo que ocurre en la calle; ya veremos lo que sucede en el mundo o el vídeo de Youtube cuando lleguemos a casa. Si falta tiempo que disminuyan a las 35 horas semanales que se hizo en Francia, un país avanzado humanísticamente respecto a los demás. Es mi opinión.
    Saludos