Pantalla del iPhone X vs Samsung Galaxy Note 8 ¿cuál se quema antes?

Las pantallas OLED son más eficientes que los paneles IPS, y también más delgadas. Ofrecen varias ventajas que han motivado a Apple a dar el salto con el iPhone X como primer terminal que la incorpora, pero tienen un problema: se ‘queman’. Si una misma imagen se muestra durante un período excesivamente largo, esa misma imagen puede quedarse ‘grabada’ de forma permanente. Y aunque Apple asegura tener el mejor OLED, su panel se quema. Pero ¿antes, o despúes que el de sus competidores?

La comparativa con el Samsung Galaxy Note 8, en el caso de la pantalla del iPhone X, es inevitable. Es Samsung quien fabrica el panel OLED que incorpora el teléfono inteligente más caro de Apple, y por tanto se esperaba de él que la calidad fuese inferior al que utiliza la propia compañía surcoreana en sus teléfonos inteligentes. Y en términos de imagen, la configuración o el ajuste de color es más cálido, más cercano a un IPS, pero con peor calidad global. Sin embargo, en términos de resistencia, parece que el panel del iPhone X aguanta algo más que los que montan Samsung Galaxy S7 y Galaxy Note 8.

La pantalla del iPhone X no sufre tanto, pero su OLED también ‘se quema’ tras 510 horas

Desde Cetizen han dado respuesta a esta comparativa entre el iPhone X y el Samsung Galaxy Note 8, así como el Galaxy S7. Tras mostrar la misma imagen en los tres terminales, durante 510 horas, todos los paneles OLED acaban quemándose y quedándose con una huella permanente de la imagen mostrada. Ahora bien, como se puede apreciar en la imagen anterior, los terminales de Samsung experimentan un daño mayor cuando han pasado el mismo tiempo mostrando una imagen fija, y se puede apreciar que el más afectado es el Galaxy Note 8.

En la comparativa faltan detalles, sin embargo. Podría deberse, por ejemplo, a que la pantalla del Samsung Galaxy Note 8 cuenta con un mayor brillo que la del iPhone X. Sea cual sea el motivo, tras 510 horas mostrando una imagen fija, el Galaxy Note 8 sufre daños notablemente mayores a los que experimenta la pantalla OLED del iPhone X. Y ninguno de estos terminales se escapa al que, por el momento, es el problema más grave de los paneles OLED frente a los IPS.