Cómo utilizar toda la memoria RAM y los núcleos de tu procesador en Windows

Los ordenadores y dispositivos móviles de hoy en día cada vez tienen una capacidad de procesamiento y cálculo más potente gracias a los avances en la fabricación de procesadores. Y es que el procesador es el encargado de ejecutar las instrucciones dadas por las diferentes aplicaciones o el sistema operativo, así como de controlar los posibles periféricos conectados al equipo como impresoras, teclado, ratón, etc.

El hecho de que los procesadores de hoy en día sean multinúcleo, hace que el procesador vaya encomendando la ejecución de diferentes instrucciones a cada núcleo que lo compone. Estamos viendo cómo cada día aumenta más el número de núcleos disponibles en algunos procesadores, sin embargo, esto no quiere decir que obligatoriamente vayan a ofrecer siempre un mayor rendimiento.

chip-procesador

En este sentido son muchos los factores que influyen a la hora de determinar si un procesador de dos núcleos ofrece un mayor rendimiento que uno de cuatro núcleos. El primero va a ser la velocidad a la que son capaces de procesar las peticiones cada uno de los núcleos y en segundo lugar el tipo de tarea que vayamos a procesar, ya que no todas las aplicaciones son capaces de utilizar simultáneamente más de un núcleo para ejecutar sus tareas.

Por lo tanto, ante una aplicación que no es capaz de utilizar de manera simultánea más de un núcleo, podemos ver cómo un procesador con dos núcleos a alta velocidad es capaz de acabar antes con la tarea que otro procesador con cuatro núcleos de más baja velocidad. Sin embargo, si la aplicación es capaz de utilizar varios núcleos, aunque estos sean más lentos, van a terminar antes una tarea cuatro núcleos trabajando a la vez de manera más lenta que dos aunque sean más rápidos.

Por supuesto, que a igualdad de condiciones, cuantos más núcleos podamos estar utilizando al mismo tiempo y sean más rápidos, antes acabaran la mismas tareas que los mismos núcleos si son más lentos o si disponemos de menos núcleos aunque soporten la misma velocidad de procesamiento.

ddr5 modulo ram

Dicho esto, y aunque Windows por defecto administra los núcleos de nuestro procesador, al igual que ocurre con la memoria RAM, dos factores claves para determinar la capacidad de procesamiento y fluidez de un equipo, vamos a ver cómo podemos decirle al sistema que aproveche al máximo todos nuestro núcleos y memoria RAM del equipo. De esta forma, podremos notar un mejor rendimiento del PC si pensamos que nuestro equipo no está aprovechando al máximo su potencia.

Por lo tanto, vamos a decirle a Windows que utilice todos los núcleos de nuestro procesador y el máximo de memoria RAM. Para ello, lo primero que vamos a hacer es abrir la Configuración del sistema, ejecutando desde la ventana Ejecutar (WIN+R) el comando msconfig y a continuación iremos hasta la pestaña Arranque dentro de la ventana que se nos abre.

Una vez ahí, pulsamos sobre el botón Opciones avanzadas que se muestra justo encima de las opciones de arranque y que nos abrirá otra ventana. En esta vamos a poder indicar el número de procesadores que queremos que utilice el sistema operativo para ofrecer un mayor rendimiento, así como la cantidad máxima de memoria RAM.

 toda la memoria RAM y los núcleos de tu procesador

Si marcamos la casilla del Número de procesadores, podremos elegir de la lista desplegable los que queremos que use Windows, aunque hay que decir que si se deja sin marcar estaremos indicando al sistema que utilice el máximo número de núcleos que le sea posible en cada caso. Al marcar la casilla de la cantidad máxima de memoria, también se habilitará el campo para que podamos aumentar o disminuir la cantidad máxima que queremos que utilice nuestro sistema operativo.