
Aunque los operadores más importantes del sector de las telecomunicaciones han criticado duramente las actuales subastas de frecuencias y el hecho de no realizarse a nivel europeo, a finales de año tendrán que volver a pelear por hacerse con un cacho de espectro en la banda 2,6 GHz, tal y como ha anunciado el Gobierno. Además, los esperados 700 MHz, que forman parte del segundo dividendo digital, tendrán que esperar aún un tiempo.















































