
El coronavirus ha cambiado el mundo en unos pocos meses. Las tiendas de Internet se han visto saturadas por el exceso de compras online y las limitaciones introducidas en los almacenes tanto de personal como de medidas sanitarias. Todo esto ha provocado que Amazon haya decidido retrasar el Prime Day de 2020 que normalmente se celebra a principios de verano, y puede hacer que se junte peligrosamente con el Black Friday.






































