Los eléctricos dan el paso: estarán hechos de materiales 100% reciclados

El mundo de los coches eléctricos está pensado para ser una solución de futuro, y ahí, son marcas como las de BMW las que buscan que sus automóviles puedan ser totalmente reciclados. Una vista que parece cada vez mejor ideada puesto que no es el único fabricante que ha recurrido a ella. El objetivo es que este tipo de automóviles obtengan la neutralidad total de cero emisiones.

Aunque de manera pausada, la cuota de mercado de los coches eléctricos sigue creciendo, y con ello la producción de baterías mediante las que se abastecen de energía eléctrica. Como todo automóvil, éstos gozan de un ciclo de vida finito que viene dado por un punto final en el que se separa la carrocería del coche en cuestión de la batería, para el achatamiento de una y el reciclado o la segunda vida de la otra.

La tarea ecológica antes del ensamblado

Este proceso es uno de los que se antoja para los tiempos venideros, puesto la unidad de almacenamiento es uno de los compuestos de los que busca su reciclaje. Pero no es el único. De hecho, no parece que sean muchos los que se queden sin hacerlo, puesto que la industria del automóvil, con los electrificados en el centro, buscan que estos estén hechos completamente de materiales reciclados.

Porque sí; la batalla contra las emisiones derivadas del transporte no tiene lugar solo en las calles y carreteras, y no dependerá solo de los muchos o pocos vehículos eléctricos que compremos en el futuro. Esa batalla se libra en otros muchos ámbitos, como la generación de la energía con que deberemos alimentar a millones de coches. Pero también el adecuado reciclaje de las pesadas y contaminantes baterías o, por otra parte, el proceso de producción de los automóviles, donde la tarea ecológica tiene que comenzar mucho antes de que el vehículo empiece a ensamblarse.

Los fabricantes lo saben, y unos con mayor celeridad y otros con menos (fabricar ‘limpio’ es más caro) están implementando medidas para que la sostenibilidad sea integral y cubra toda la vida del automóvil. Es lo que ocurre con BMW, quien ha sido el último en sumarse a esta idea de coches eléctricos reciclados. Con este fin, la compañía ofrecerá una perspectiva visionaria sobre el potencial de la economía circular y la movilidad sostenible antes mencionadas. Lo hará de lleno con su próximo prototipo, el BMW i Vision Circular.

Cómo será

Como tal, la firma alemana de BMW se ha sumado a otros fabricantes, como Audi, con los que se busca reducir las emisiones de CO2 durante todo el ciclo de vida de sus vehículos. Esto, como tal, incluye el proceso de producción, en un 40% en comparación con los valores de 2019 para 2030.

BMW i Vision coches eléctricos reciclados

Para alcanzar este hito con los coches eléctricos, la marca tiene la intención de aumentar la utilización de materiales reciclados y reutilizables en la producción de sus vehículos al 50% del actual 30%. Reducir el desperdicio en la producción y el reciclaje de componentes al final de la vida útil del vehículo son estrategias que el fabricante seguirá para lograr sus objetivos.

Tal y como explican desde Múnich, esta es una idea que ya estará implementada en el próximo concept car, el BMW i Vision, un vehículo visionario diseñado de acuerdo con los cuatro principios de la economía circular: re-pensar, re-ducir, re-usar, re-ciclar. Esta es una revelación de una visión global de cómo el uso de materias primas primarias puede reducirse drásticamente para los vehículos del futuro.

Es por esto que el concept car estará hecho completamente de materiales secundarios que ya se han utilizado en otras aplicaciones o materiales 100% renovables. Así, todos los componentes que se utilizan en él pueden reciclarse.

La aplicación en otros procesos

Al igual que ya sucede con la mencionada Audi, BMW también está revolucionando la producción de coches, donde su lucha se extiende a la cadena de suministro. Por ejemplo, a las baterías de iones de litio de sus electrificados, cuya producción resulta especialmente exigente desde el punto de vista energético. Aquí es donde se producirá casi una cuarta parte de las emisiones de carbono por cada coche fabricado.

Ante esto, BMW concentra esfuerzos en la fase inicial de estos coches eléctricos con enfoques reciclados, en el que el uso inteligente de los recursos permitirá ahorrar materiales, reducir el consumo de energía y, por tanto, rebajar las emisiones de CO2 en los procesos previos a la producción del vehículo.

Al mismo tiempo, la marca alemana, siempre hablando de su apuesta por la reducción de emisiones y las ventajas de la economía circular, confirmó que sus vehículos contarán con la plataforma Neue Klasse. Esta será la base de muchos de sus nuevos coches, donde se hará por un mayor uso de materiales reciclados.

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