¿Los cargadores de coche eléctrico son universales?

Uno de los grandes planteamientos que tienen que ver con el coche eléctrico se centra en sus sistemas de carga, como son sus cargadores. Un aspecto fundamental para que el vehículo eche a andar cuando la batería está agotada. Sin embargo, como ocurre con los de los móviles y otros dispositivos, se tiene la creencia de que pueden ser universales. ¿Esto es así? O lo que es lo mismo: ¿valen para todos los modelos igual?

Todo se basa en los tipos de carga

En el mundo de los vehículos electrificados resulta fundamental no solo la autonomía y capacidad de sus baterías, sino en qué tiempo se pueden recuperar ambas. Simplificando mucho, se trata de cuántos electrones podemos meter a través de un cable, de la misma forma que no es lo mismo repostar un tanque de gasolina a través de una pajita que con una manguera presurizada de competición. Y es que la nueva vida digital está rodeada de conexiones, y los nuevos modelos eléctricos tampoco escapan a la tendencia.

Es por esto que cada vez resulta más frecuente la duda que muchos empiezan a hacerse una vez se dirigen hacia este tipo de coche eléctrico, conocer si los cargadores que tenemos para ellos sirven para todos igual. Es verdad que, haciendo un símil con los smartphones, es habitual encontrarnos con que estos se ven con casi los mismos puertos y cargas.

Pues para el automóvil ocurre exactamente la misma idea. Actualmente encontramos diferentes tipos de enchufes y cargadores basados en tipos de carga. O lo que es lo mismo: aunque todos los vehículos eléctricos utilizan los mismos enchufes estándar para la carga de nivel 1 y nivel 2, los estándares para la carga de CC pueden variar entre fabricantes, pero también entre regiones.

Cómo son

Para conocerlos, lo fundamental es prestar atención a la categorización según modos de carga que establece la Comisión Electrotécnica Internacional a través de su norma IEC 61851. Podemos distinguir entre cuatro modos distintos:

  • Modo 1. Define un modo de carga en Corriente Alterna (CA) fundamentalmente destinado a pequeños dispositivos. Actualmente no se aplica en el contexto de vehículos eléctricos.
  • Modo 2. Realiza una carga lenta en CA desde un enchufe doméstico y fue diseñado de manera transitoria hasta que se desarrollasen y popularizasen nuevos métodos de carga.
  • Modo 3. Se trata de una carga en CA pensada para el día a día. Incluye, además, una conexión de comunicaciones de tal forma que exista control sobre la carga. Este modo implica una carga semi-rápida, con una potencia entre 15 y 40 kW.
  • Modo 4. Se realiza en Corriente Continua (CC) y permite unas velocidades de carga muy altas a potencia igual o superior a los 40 kW.

Cargadores coche eléctrico tipos carga

Según esos modos de carga, contamos con diversos diseños de conectores en forma de cargadores que han sido creados por cada compañía. Es verdad que esta práctica tiene mucho que ver con la diferenciación entre compañías, pero también entre regiones y continentes. De todas formas, se espera que en pocos años esto pueda configurarse de manera más universal entre todos.

La iniciativa de recarga universal de Bosch

Asimismo, en la actualidad existen conectores muy extendidos como el CHAdeMO, que es el estándar japonés de carga rápida en corriente continua que instalan vehículos como los de Nissan y Lexus, mientras que hay otras marcas que todavía no lo hacen porque sus vehículos no son de carga rápida. Entre ellos, Toyota.

Esta, por ejemplo, admite hasta 200 A de intensidad de corriente (para recargas ultra-rápidas). Ante esto, lo cierto es que poco a poco están apareciendo nuevas iniciativas para que, finalmente, el coche eléctrico sí pueda tener un sistema de carga universal mediante cargadores como el de Bosch.

En este sentido, el que es el principal suministrador de componentes del automóvil, presentó recientemente un cable de recarga universal para estos vehículos, del cual ya estará disponible a mediados del próximo 2022. El suyo, y que se han postulado hacia él marcas como BMW o Porsche, entre otras, aporta dos ventajas: primero, que permite pasar de los dos cables actuales a uno solo, mejorando así el confort del usuario. Y segundo, más contundente, que ya no habrá que instalar en casa un wall box o cargador de pared, lo que hace al sistema mucho más económico.

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