En qué consiste un sistema de cargadores Wallbox

Si estás en el mundo del coche eléctrico, es más que posible que hayas escuchado hablar de los cargadores Wallbox, una manera muy eficiente de recargar nuestro vehículo. Esta es una opción muy interesante para el fin de mejorar las estaciones de carga que podemos encontrar en el día a día, esta vez desde nuestra propia casa. Pero, ¿en qué consiste realmente y por qué se ha hecho tan popular?

Los Wallbox, la mejor solución para la carga en casa

Parece obvio, pero sin el cargador de coche eléctrico adecuado, esta clase de vehículos (los 100% puros e híbridos enchufables) difícilmente podrían echar a rodar haciendo uso de su batería cuando no está suficientemente cargada. Y es que, en un planeta cada vez más verde en el que la sociedad empieza a preocuparse por su bienestar, la movilidad sostenible comienza a calar fuerte.

Como consecuencia de ello se encuentra de manera muy importante ya en nuestros días el interés por esta clase de coches, los cuales va in crescendo a un ritmo imparable. Por todo lo anterior, no nos sorprende que el público empiece a interesarse en todo lo relacionado con los mismos. Y en su caso, encontramos un elemento fundamental: los cargadores Wallbox.

Estos, como tal, son los que se usan en nuestras casas. Básicamente, para recargar la batería de cualquier tipo de estos automóviles, nos hará falta un cable, un conector y un enchufe que, si se quiere que esté instalado en casa y sea de carga rápida, se llama wallbox.

Qué son

Tal y como lo dice la palabra, son puntos de recarga para coches eléctricos instalados permanentemente en una pared, los cuales se conectan al vehículo a través de un cable. Estas estaciones, habitualmente de carga semi-rápida, son compatibles con todos los automóviles eléctricos.

Además, se adaptan a cualquier instalación, ya sea en un garaje particular o en un parking comunitario. Como decimos, son los que van equipados para el uso en nuestras casas, que es lo que lo diferencia principalmente de los de uso público que podemos hallar diariamente en nuestras calles.

Cargadores wallbox qué son y ventajas

En su caso, éste cuenta así con un conector alimentado siempre por corriente alterna, que es el tipo más habitual en las viviendas porque se genera de forma más fácil y se transporta mejor, y lo hace tanto en modo monofásico (un único circuito) como trifásico (instalación distribuida en tres circuitos). Por su parte, un wallbox dispone con todo el equipo de protección necesario para garantizar la máxima seguridad y ajustarse a la potencia que necesita el coche en cada momento. La energía suministrada llega a alcanzar los 22 kW, lo que supone una carga nueve veces más rápida que con un enchufe doméstico.

Cuáles son sus ventajas

Asimismo, son también muy característicos porque pueden tener varias funciones añadidas. Entre ellas, por ejemplo, las de poder controlar el consumo y el gasto de electricidad o la posibilidad de programar la recarga (aunque algunos coches ya lo ofrecen).

Además, y en caso de que se realice la carga en un garaje comunitario, estos cargadores Wallbox también pueden disponer de activación mediante tarjeta o llave. Otra de sus grandes ventajas es que estos hacen, también, por ajustar la intensidad de carga, lo que la permite reducir cuando hay muchos equipos eléctricos conectados a una red eléctrica al mismo tiempo.

De la misma forma, si no hay equipos conectados en el hogar, se incrementa la potencia para cargar el coche de forma más rápida. Es lo que se conoce como Control Dinámico de Potencia. Otro aspecto muy interesante a considerar es que hace por programar la recarga, lo que es una buena forma de aprovechar unas horas determinadas donde la energía es más económica, posibilitando ahorrar en nuestra factura. Con esa variedad de intensidad de carga, además, ayudamos a alargar la vida útil de nuestra batería ya que empleamos el Modo 3 de carga. El tiempo dedicado no es demasiado largo.

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