¿Por qué un coche eléctrico tiene más posibilidades de acabar siniestro tras un accidente?

¿Por qué un coche eléctrico tiene más posibilidades de acabar siniestro tras un accidente?

David Soriano

Los coches eléctricos tienen una serie de ventajas sobre los de combustión, pero también tienen sus inconvenientes. Uno de ellos es que tienen una mayor posibilidad de ser declarados como siniestros por parte de las aseguradoras incluso en colisiones muy leves. La culpa es de la batería.

Según explica RACE, «un coche se declara siniestro total cuando ocurre un accidente de tráfico, un incendio o un robo y la compañía aseguradora, a través de un perito, establece que el coste de reparación de los daños es mayor que el propio valor venal del coche o el valor de venta en el mercado en el momento del accidente». Esto en los coches eléctricos sucede con mayor facilidad.

Accidente con coches eléctricos

Para muchos vehículos eléctricos, no hay forma de reparar los paquetes de baterías levemente dañados después de accidentes, lo que obliga a las compañías de seguros a evaluar como siniestros coches con pocos kilómetros, lo que lleva estos al desguace. Los paquetes de baterías se están acumulando en los depósitos de chatarra de algunos países, una brecha costosa y no reportada anteriormente en lo que se suponía que era una «economía circular».

Daños reclamar accidente coche

«Estamos comprando coches eléctricos por razones de sostenibilidad. Pero un vehículo eléctrico no es muy sostenible si tienes que tirar la batería después de una colisión menor«, dijo Matthew Avery, director de investigación de la empresa de inteligencia de riesgos automotrices Thatcham Research.

Además, datos de algunas aseguradoras indican que los coches eléctricos tienen mayor siniestralidad. Es lo que nos dice la aseguradora AXA, de acuerdo a sus datos de siniestralidad, que explica que los conductores de coches eléctricos tienen un 50% más de colisiones con daños propios que los que llevan motores de combustión.

El culpable es el efecto overtapping, que es sufrir una aceleración más intensa de la prevista, dado que empieza a ser habitual ver potencias de más de 200, 300 o 400 CV para conductores no habituados a gestionar tantos caballos de alta disponibilidad. El problema está más en su capacidad de aceleración que de frenado, donde estos vehículos cuentan con una caja de cambios automática de una sola velocidad, la cual se encarga de gestionar la potencia.

El cambio de batería puede costar más que el propio coche

Teniendo en cuenta lo costoso que puede ser el recambio del paquete de baterías, no resulta descabellado que compense más comprarse una unidad nueva del mismo modelo que autorizar el presupuesto de reparación de la batería.

Sonado fue el caso en China en el que el conductor de un Polestar 2 que se salió de la carretera y por ello dañó tanto el paquete de baterías como una plancha de aluminio protectora. El presupuesto para la reparación era de 540.000 yuanes (71.630 euros al cambio), bastante por encima de lo que costaba el mismo coche a estrenar, 338.000 yuanes (44.835 euros al cambio).

Como hemos indicado, calcular cuánto cuesta cambiar la batería de un coche eléctrico también se puede regir en función de la marca. Mientras que en unas es necesario cambiar toda la batería, en otras pueden cambiarse únicamente unos módulos concretos, lo que reduce el coste. Hay grandes diferencias de precio entre las principales marcas de vehículo eléctrico. Por ejemplo, en el caso de Renault, el cambio de los módulos de la batería ronda los 2.700 euros la unidad, mientras que el cambio completo estaría sobre los 14.000 euros.

¡Sé el primero en comentar!