Así nos impiden concentrarnos en el trabajo y los estudios las redes sociales

Así nos impiden concentrarnos en el trabajo y los estudios las redes sociales

Carlos González

La adicción al smartphone se plantea como el problema de los jóvenes en los últimos años, pero no es sólo al teléfono inteligente, sino también a las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea. Algunos estudios tratan de aportar luz sobre el funcionamiento de nuestro cerebro, y cómo nos hacen desconcentrarnos estas tareas, así como el tiempo que tardamos en «recuperarnos» y volver a ser productivos.

Si pierdes la concentración, atento a la cifra, tardarás casi 15 minutos en recuperarla. Y en este caso hablamos de perder la concentración por culpa de las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea. Estudios anteriores al que nos ocupa en estas líneas determinaron que los estudiantes pueden concentrarse, de media, unos 5 minutos seguidos en sus tareas. Sin embargo, este último estudio ofrece una cifra bastante más alarmante, y es que según señalan son sólo 31 segundos seguidos los que se mantiene concentración absoluta sobre la «tarea principal», es decir, los estudios.

En la siguiente gráfica podemos ver, en azul, la concentración sobre tareas académicas, mientras que en rojo se representa el tiempo dedicado, por concentración, a las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea. La cuestión es, ¿se pueden mejorar estas cifras? Es decir, ¿puede un estudiante mejorar su nivel de concentración? Sí, y para ello se recomienda empezar con las tareas más difíciles y abordar, a continuación, trabajos más sencillos. Por otra parte, es fundamental estudiar las prioridades antes de abordar nuestras tareas.

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Otro consejo que ofrecen para mejorar estos problemas de concentración pasan por eliminar las tentaciones, es decir, deshabilitar las notificaciones de nuestro teléfono inteligente para impedir que capten nuestra atención. Con estos sencillos «trucos», dicen, podemos mejorar la capacidad de concentración. En cualquier caso, es evidente que este tipo de valores corresponden a estudiantes adictos al smartphone.