Windows 11 también funciona en una Raspberry Pi 4 sin TPM

Ayer recogimos que un usuario había conseguido ejecutar Windows 11 en un móvil Lumia 950 XL de hace seis años, con procesador Snapdragon 810. Ahora, otro usuario ha conseguido instalar Windows 11 en una Raspberry Pi 4 y ejecutarlo, demostrando que las limitaciones de hardware que Microsoft va a introducir no compensan.

Microsoft afirma que con TPM 2.0 las infecciones por malware caen en un 60%, y que los drivers generan menos problemas de compatibilidad. A cambio de obligar a que un ordenador sea compatible con esta función nos encontramos que miles, e incluso millones de personas se van a ver obligadas a renovar ordenadores perfectamente funcionales, lo cual puede tener efectos muy negativos en el medio ambiente.

Windows 11 en una Raspberry Pi 4 con la versión ARM

Y los usuarios, puestos a demostrar lo mucho que se equivocan, están ejecutando Windows 11 en todo tipo de dispositivos. Ya hemos visto cómo por ejemplo el sistema operativo se ejecuta sin problemas en ordenadores con procesadores Intel de 4ª generación, e incluso portátiles con chips Intel de 3ª generación, y ahora han ejecutado el sistema operativo en una Raspberry Pi 4.

Esta versión es mucho más cómoda de usar que la de móvil, donde el Lumia daba tirones y tenía tiempos de carga muy largos. Con una Raspberry Pi la experiencia de uso es bastante más fluida y cómoda, ya que es más potente, y Windows 11 está también compilado de manera nativa con su correspondiente versión de ARM.

Las versiones de Windows 11 que están disponibles en el Dev Channel no capan la instalación a través de requisitos mínimos, ya que Microsoft quiere seguir recopilando datos para ver cómo de compatible es el sistema con equipos antiguos, y si usarlos tiene efectos negativos en la experiencia de uso y en la seguridad. Esto les permitirá tomar una decisión de cara al lanzamiento.

Por ello, no sería raro que de cara a las versiones finales viéramos cómo la compatibilidad se limita, aunque seguro que habrá maneras de saltarse el bloqueo. Incluso si en la versión final hay limitaciones por hardware, los usuarios tan sólo tendrán que instalar las builds de desarrollo lanzadas estos meses si quieren disfrutar de Windows 11.

Pequeñas novedades que vamos conociendo

Más allá de estas pruebas extremas, estos días estamos conociendo también algunas de las pequeñas novedades del sistema que no se han anunciado, pero que los usuarios están descubriendo usando la build oficial para desarrolladores. Entre ellas encontramos que Windows 11 nos mostrará en las actualizaciones cuánto tiempo tardará el ordenador en reiniciarse para instalar una actualización, lo cual se mostrará incluso en el propio botón de reinicio.

También encontramos una nueva barra de progreso al copiar archivos, la cual no sólo se ve en primer plano, sino que también se ve debajo el icono. En Windows 10 el color ocupaba todo el espacio de una ventana y se hacía fácil ver cuánto quedaba para completar la descarga. Sin embargo, al ser ahora sólo iconos, han tenido que recurrir a esta nueva solución.

Sin embargo, no todo son alegrías, y hay algunos usuarios que se han dado cuenta del nuevo botón de mostrar escritorio a la derecha del reloj, el cual es mucho más fino que el que encontrábamos en Windows 10, y se hace más difícil pulsarlo.

Microsoft se encuentra realizando cambios de interfaz actualmente porque, curiosamente, el núcleo del sistema operativo ya está listo y será el mismo que llegará a finales de año. La compañía ha cambiado la forma de lanzar las actualizaciones, y esto permite a los fabricantes adaptarse antes a las nuevas versiones del sistema, y reducir la cantidad de errores. Por ello, sólo habrá cambios de interfaz o usabilidad mediante modificaciones en las funciones.

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