Así han resucitado la clásica Game Boy con la pantalla de una PDA

Así han resucitado la clásica Game Boy con la pantalla de una PDA

Alberto García

Las consolas de Nintendo se encuentran entre las más vendidas de la historia. Sus carismáticos juegos han enganchado a cientos de millones de personas en todo el mundo, ya sea con consolas de sobremesa, portátiles, o ambas a la vez como han hecho con Switch. Game Boy es una de las más populares, y aunque dejaron de venderse en 2008, su larga vida de casi 20 años ha hecho que muchos usuarios estén creando versión aún mejores.

Por ejemplo, uno de los principales inconvenientes que tenían casi todas las Game Boy era que no contaban con pantallas retroiluminadas. No fue hasta la llegada de la Game Boy Advance SP cuando se integró iluminación en las pantallas, y ya la Game Boy Micro la integró de manera nativa con un panel retroiluminado, aunque mucho más reducido en tamaño.

De la AGS-101 a la pantalla de una Palm Centro 690

Sin embargo, la comunidad modder ha mantenido vivas las consolas, y para ello han creado diversas mejoras para las consolas. Por ejemplo, para luchar contra la necesidad de luz ambiente para jugar o de gadgets incómodos, empresas como Hand Held Legend (HHL) han creado pantallas que reemplazan a las originales y que tienen retroiluminación.

La primera pantalla retroiluminada de la Game Boy Advance SP fue el modelo AGS-101. Debido a que podía implementarse en modelos antiguos adaptando el tamaño a la Game Boy Color, su precio, que originalmente era de 30 dólares, empezó a dispararse. Su demanda aumentó tan rápido que se agotó el stock de estas pantallas, que tampoco eran de muy buena calidad y presentaban graves problemas de ángulos de visión y colores muy apagados. Además de empezar a desarrollarse copias de las pantallas, se llegó hasta incluso a destrozar consolas antiguas sólo para extraer y vender las pantallas.

Sin embargo, uno de los gestores de una tienda llamada BennVenn, Ben Grimmett, descubrió a través de sus proveedores en China una pantalla LCD que encajaba perfectamente en la forma de las Game Boy Color. Lo único que hacía falta era crear un cable para adaptar la pantalla y que pudiera comunicarse con la consola. Con un simple chip, lo consiguió, y creó la llamada Freckle Shack. La pantalla original pertenecía a la Palm Centro 690 de 2009, y no sólo era mejor que la AGS-101, sino que costaba mucho menos (unos 4 euros actualmente).

A partir de ahí han surgido nuevos kits, donde la mayoría no requieren ni cortes ni pegar nada, por lo que los kits se pueden colocar sin problema incluso por usuarios inexpertos. También se han creado nuevas carcasas de materiales como metal en lugar del plástico original, además de baterías de litio internas que puedan cargarse por USB en lugar de tener que estar recurriendo a pilas o altavoces más potentes.

Otros mods han ido un paso más allá, y han llegado a crear accesorios como un adaptador para ver la Game Boy en la tele, o una Game Boy con pantalla de 7 pulgadas.

Ya están creando Game Boy con hardware nuevo desde cero

La comunidad tiene claro el siguiente paso: crear una Game Boy desde cero, repensada con hardware actual y con soporte nativo para pantalla de alta resolución, batería, puertos USB, etc. Todos los materiales ya existen por separado, y lo único que hay que hacer es diseñar el producto. También hay alternativas baratas, como hacerte una Game Boy con una Raspberry Pi.

Actualmente el proyecto más parecido es el Analogue Pocket, con una consola que saldrá en principio este año y que costará 200 dólares, con una pantalla de 1600 x 1400 píxeles de 3,5 pulgadas. Gracias a los procesadores FPGA que usan, se puede simular el funcionamiento nativo de la consola a la perfección sin recurrir a emuladores de Game Boy, pudiendo usar los cartuchos originales, demostrando que el efecto de la nostalgia no parece tener freno.