Cuántos tipos de pilas hay y cuáles deberías estar usando

Cuántos tipos de pilas hay y cuáles deberías estar usando

Rocío García

Las pilas llevan años acompañándonos en juguetes, en mandos a distancia y en todo tipo de aparatos. Aunque es habitual que encontremos a día de hoy que la mayoría de dispositivos que nos rodean se cargan a través de un cargador USB, no todos. Aún son muchos los juguetes, accesorios, mandos a distancia o aparatos que necesitan este tipo de energía para funcionar correctamente. Pero hay varios tipos de pilas diferentes y es interesante que sepas diferenciarlas o saber las ventajas de cada una.

Todos sabemos perfectamente qué es una pila pero hay diferentes tipos de pilas: las alcalinas o las salinas, las normales o las recargables. Puede que simplemente vayas a comprar la que salga más barata sin fijarte en nada más allá de que sea el tipo de pila que lleva el aparato que las necesita. Aunque dependerá de muchos factores que necesitemos una u otra, podemos diferenciar unos tipos de pilas diferentes: alcalinas, salinas y pilas recargables. Dentro de las recargables también encontraremos tipos de pilas distintos según su composición.

Tipos de pilas

Tipos de pilas

Principalmente encontramos pilas desechables y pilas recargables. Pero cada una de ellas se divide, a su vez, en varios subtipos. Depende de la composición de unas y otras encontraremos una serie de ventajas como mayor o menor vida útil, mayor o menor potencia o el clásico efecto memoria que no nos permite recargar algo hasta que su batería se haga agotado por completo. Repasamos sus diferencias.

Pilas desechables

En estas primeras encontramos una diferenciación: pilas alcalinas o pilas salinas. La diferencia entre unas y otras está en la composición de las mismas.

Pilas salinas

Las pilas salinas son las que encontramos normalmente a menor precio, las más asequibles que estarán en cualquier tienda. En su interior, las pilas salinas funcionan con cloruro de cinc y cloruro de amonio como electrolito. Por lo general son las más baratas y las que menos duran, apenas utilizadas por ser casi siempre las pilas alcalinas las que decide comprar cada consumidor. Aun así, puede que te encuentres este tipo de pilas si vas a comprar unas y buscas las más asequibles. Pueden ser una buena opción si buscas pilas para un aparato que no requiera demasiada energía o que no uses muchas veces. En ese caso, pueden valer.

Pilas alcalinas

La diferencia con las pilas salinas, como hemos explicado en párrafos anteriores, es su composición. Las pilas alcalinas tienen una mejor vida útil, te durarán más y tienen mayor densidad de energía o lo que es lo mismo, más potencia si el aparato lo requiere. Se diferencian por su composición: aquí se utiliza hidróxido de potasio como electrolito encargado de producir la energía, en lugar del cloruro que utilizan las anteriores. Son adecuadas principalmente si vas a comprar aparatos que consuman mucha corriente o si buscas que dure mucho más la pila.

Ventajas e inconvenientes

Son las que llevamos viendo toda la vida por casa. Las más habituales son las de AA que están en los juguetes electrónicos, en los mandos, en el cepillo de dientes eléctrico… La principal ventaja es que son baratas y las encontramos en cualquier parte. Cuando se acaban, las sustituimos por otras. Otra ventaja es que suelen tener un tiempo más largo hasta que se gastan.

Su principal inconveniente es que estas pilas se gastan y debemos tener siempre una de repuesto. Si no tenemos o no podemos ir a comprar, nos quedaremos con ese aparato inutilizado hasta que podamos salir de casa. Otro inconveniente relacionado con que sean normales o desechables es su contaminación: estas pilas son altamente contaminantes y usar pilas recargables, frente a las convencionales, nos ahorraría una gran cantidad de pilas que se van a la basura y no siempre se reciclan.

Pilas (2)

Pilas recargables

Las pilas recargables, como su propio nombre indican, puedes recargarse sin necesidad de tirarlas una vez que ya no tengan energía. Muchas de ellas pueden ser recargadas más de mil veces por lo que evitarás la contaminación que supone tener que estar siempre tirando pilas alcalinas o salinas y comprando nuevas.  Hay varios tipos de baterías recargables que se diferencian por su composición pero esta es definitiva para que también haya diferencias en las ventajas o inconvenientes que vamos a encontrarnos en el día a día.

Encontramos habitualmente de níquel cadmio (NICD), pilas de níquel e hidruro metálico (NiMH) y pilas de ion de litio (Li-Ion) Las primeras suelen ser las menos habituales y hace años que no se utilizan o que, al menos, las veremos menos al comprar unas nuevas. Tienen una menor vida útil que las otras y cuentan con el gran problema del efecto memoria que encontrábamos en los primeros teléfonos móviles: la capacidad de carga se ve afectada si la cargamos antes de que esté totalmente descargada. Tenemos que esperar a su descarga completa .

Por su parte, encontramos las pilas recargables NiMH que son las más habituales y las más recomendables. Sin efecto memoria, podemos cargarlas siempre que queramos y tienen mayor capacidad. Este tipo de pilas son las más habituales y las que normalmente encontrarás cuando vayas a comprar una en una tienda.

Las terceras, y menos frecuentes, son las de ion de litio. Son notablemente más caras pero de gran calidad gracias a que tienen una gran capacidad energética y alta resistencia a la descarga. Como la anterior, no tienen ya el efecto memoria son muy recomendables pero, como decimos, más caras. Además, dependerá del aparato donde vayas a usarlas porque son muy sensibles en caso de temperaturas elevadas. También tienen el inconveniente de tener una degradación bastante más rápida.

Ventajas e inconvenientes

Como es obvio, la ventaja de las pilas recargables que pueden recargarse por lo que no tendremos que preocuparnos de tener por casa pilas de repuesto. Si se gasta la que estamos usando de despertador el domingo por la noche bastará con cargarla y ponerla de nuevo en el aparato. En cambio, son más caras que las alcalinas y también suponen un desembolso extra porque necesitamos el cargador de ellas.

Otra de las principales desventajas es que normalmente el uso de las pilas recargables, en cuanto a duración, es menor. Es decir, si vas a tener un aparato durante mucho tiempo encendido (como es el caso del mando de tu televisión) es recomendable que uses pilas tradicionales porque su ciclo de descarga es mucho más lento que en el caso de que sea recargable.

Comprar pilas

Dependerá de los usos que quieras darle que compres una u otra. En el caso de que elijas comprar pilas desechables, lo más recomendable es que utilices pilas alcalinas porque tienen mejor rendimiento que las salinas, en desuso aunque más baratas.

¿De tirar o recargables? Teniendo en cuenta las ventajas y desventajas escritas en párrafos anteriores, las pilas recargables suelen ser más recomendables si vas a comprar un tipo que sea muy habitual y que convenga siempre tener a mano, como es el caso de las AA y AAA, por ejemplo, que siempre tenemos en mandos o en cualquier aparato electrónica. Si se trata de un modelo menos habitual y concreto, no merecerá la pena apostar por la recarga o invertir más en un cargador, etc.

Eso sí, tanto unas como otras deben reciclarse correctamente en contenedores específicos que en España suelen encontrarse en marquesinas de autobús o en tiendas especializadas. Las pilas normales son muy contaminantes y esto supone un problema no solo a largo plazo, también a corto, por lo que es importante que tengamos en cuenta cuál es su sitio.

Comprar pilas

¿En qué fijarnos?

Si vas a comprar pilas, te dejamos algunos aspectos en los que te fijarás. Es habitual que miremos únicamente el precio y que el modelo encaje con el que necesita el electrodoméstico o juguete pero no es lo único importante ni definitivo.

  • Tamaño de pila. Es obvio que debes fijarte en esto. No será lo mismo que utilice una pila AA, la más habitual, que una AAA algo más pequeña. O una C, algo más gruesa y corta que las anteriores. En ese caso, fíjate en su tamaño.
  • Capacidad de carga. Si vas a comprar pilas recargables debemos fijarnos en la capacidad de carga que indica. A más capacidad, más tardaremos normalmente en tener que recargar su batería. Más durará ese ciclo. Normalmente verás la capacidad de carga indicada con “mAh”.
  • Composición: Como hemos explicado en párrafos anteriores, si vas a comprar pilas recargables no todas son iguales y varía la composición. Basándote en las indicaciones y diferencias, elige la que creas más conveniente.
  • Número de ciclos de recarga: Normalmente lo indicará en la ficha de producto o, al menos, un número estimado. Las pilas NiMH suelen durar entre 1.000 y 1.500 ciclos de carga por lo que aguantarán dos o tres años.
  • Pilas precargadas: Si estás de viaje y compras baterías porque las necesitas para tu cámara, por ejemplo, es útil que veas si ya vienen precargadas. Habitualmente las pilas recargables necesitan estar en el enchufe antes de empezar a ser utilizadas por lo que esta opción puede resultar útil.

Cargadores para pilas

Si has decidido comprar pilas recargables, deberás también comprar un cargador que sea compatible. Una apuesta segura es comprarlos juntos. Es decir, comprar en un mismo paquete las pilas recargables con su cargador y así sabrás que son totalmente compatibles. Pero también puedes comprar cargadores. A la hora de comprar cargadores para pilas deberíamos tener en cuenta una serie de factores:

  • Composición de la pila: Como hemos dicho, la composición de las pilas recargables varía. Fíjate en que el cargador sea compatible. Normalmente los más habituales son los cargadores NiMH que encontrarás de muchos precios.
  • Número de huecos de carga. Cuántas pilas puedes cargar a la vez en las ranuras. Los encontraremos de dos pero lo más recomendable es que tenga al menos cuatro ranuras diferentes para pilas recargables, Aunque también los hay de ocho, doce o dieciocho ranuras según necesites.
  • Tamaños compatibles: La mayoría son compatibles tanto con pilas AA como con pilas AAA pero fíjate bien a la hora de elegir un modelo u otro.
  • Velocidad: Es fundamental a la hora de saber cuánto tendremos que esperar. Suelen ser bastante más caros si son más rápidos pero mucho más recomendables si siempre vamos con prisa y queremos tenerla lista.
  • Indicador de carga. Es mucho más sencillo saber cuándo ha terminado el proceso si el aparato que compras tiene una pantalla con indicador de carga. La mayoría de estos modelos incluyen una pequeña pantalla donde veremos el progreso de la batería de cada uno de los huecos igual que si fuese el móvil.