Este brazo biónico permite sentir el tacto conectándose al cerebro

La medicina ha evolucionado una gran cantidad gracias al avance y el desarrollo de la tecnología en las últimas décadas. Son muchas las máquinas que se han creado que han permitido detectar antes enfermedades y consecuentemente iniciar antes un tratamiento, salvando así la vida de muchas personas. También se han desarrollado prótesis para distintas partes del cuerpo para que las puedan usar personas que han perdido alguna parte del cuerpo a causa de un accidente.

En esta ocasión un grupo de investigadores de un centro médico académico de Estados Unidos ha conseguido conectar una prótesis de brazo biónica al cerebro de un paciente. El objetivo del equipo era crear una prótesis que funcionara como una extremidad natural y diera al usuario la sensación del sentido del tacto.

Una prótesis que actúa como un miembro natural

La prótesis se construyó a partir de un producto estándar. Sin embargo, lo que diferencia a esta prótesis de otras que los investigadores le integraron lo que ellos denominan “computación de alto nivel” junto con la sensación táctil y la de movimiento en el dispositivo.

Por tanto, por fuera puede parecer un brazo biónico idéntico a otros muchos que se han fabricado, pero por dentro cuenta con sistemas muy sofisticados y de última generación que proporciona más retroalimentación al usuario que otros dispositivos parecidos.

De hecho, según uno de los investigadores, se trata de la primera prótesis biónica que permite al usuario pensar, comportarse y funcionar como lo hacía antes de sufrir la amputación.

Para ir avanzando en la investigación, se usó a dos candidatos que tenían un brazo amputado. Se les puso este nuevo brazo biónico y ambos pudieron hacer diferentes tareas con la misma precisión que personas que cuentan con ambos miembros.

Recuperación del sentido del tacto

El dispositivo puede conectarse al cerebro del usuario usando los nervios de las extremidades para permitirle mover el brazo con tan solo pensar en ello.

La prótesis puede mandar de manera instantánea información de sensación al cerebro sobre cómo se mueve la mano y cuando toca algo. Por tanto, los usuarios que la tengan conectada podrán sentir que mueven la mano sin tenerla en realidad. Lo mismo ocurre con los dedos, pueden sentir que tocan cosas sin poseerlos.

Una vez que todos los sistemas se combinan en el brazo biónico, el cerebro del paciente siente que el dispositivo es natural.

Esto servirá al equipo de investigación en el futuro para aplicar estos conocimientos que se han descubierto en futuros estudios y así continuar mejorando y optimizando toda la tecnología que tenga que ver con las prótesis biónicas.