Windows 10 crece, pero ahora los usuarios son más cuidadosos al actualizar

Llegamos al mes de junio con la esperada nueva versión de Windows 10, la May 2019 Update, finalmente enviada por Microsoft de manera oficial para los equipos compatibles con la misma, todo tras el retraso sufrido hace unas semanas.

Tal es así que precisamente en estos momentos se están empezando a hacer públicos diversos informes relativos a la penetración de mercado de las diferentes versiones del sistema operativo de los de Redmond que nos dejan algunos interesantes datos. Tal y como cabía esperar, tendencia que ya no se prevé que cambie, el querido por muchos, Windows 7, sigue cayendo en cuanto a uso, pasando del 36,43% de penetración al 35,44%, de lo que se deduce que ha perdido un punto en el último mes.

Por su parte también hay que saber que Windows 8.1 sigue ocupando la tercera plaza con una cuota del 3,97%, mientras que como era fácil suponer en estos momentos, Windows 10 sigue su ascenso, lento pero firme, alcanzando ya el 45,73%. Eso sí, con todo y con ello continúa siendo llamativa la enorme aceptación que sigue teniendo una versión del sistema operativo que dejará de recibir soporte en poco más de 6 meses como es Windows 7.

Pero lo más curioso de todo no es eso, ya que estos datos eran bastante previsibles, sin embargo al mismo tiempo y en base a la aceptación de la nueva May 2019 Update de Windows 10, podemos afirmar que en estos momentos los usuarios del sistema ya no tienen la misma prisa que en versiones anteriores a la hora de actualizar Windows 10 en sus equipos a la nueva versión. Decimos esto porque tras 10 días entre nosotros, tan solo en torno al 1,5% de los usuarios han instalado la May 2019 en sus ordenadores.

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Windows 10 May 2019 Update aún tiene que crecer mucho

Cierto es que esta es una actualización que aún lleva poco tiempo entre nosotros y que además la firma con sede en Redmond ha implementado una serie de novedades en la función de Windows Update, como por ejemplo que ya no se descarga e instala por sí sola, o la posibilidad de retrasar su llegada unos días. Por tanto esta cifra muestra que en estos momentos, quizá debido a experiencias pasadas, ahora los usuarios son más precavidos y cuidadosos a la hora de lanzarse a instalar una nueva versión de Windows 10.

A todo ello hay que sumarle que igualmente la propia Microsoft está enviando la actualización de manera más escalonada y establece una serie de requisitos más severos que antaño para que la podamos instalarla en nuestros equipos.

Por tanto esta escasa, de momento, penetración de mercado de la May 2019 Update, no debe ser considerado ni como un dato positivo, ni negativo, más bien como algo que demuestra que tanto los usuarios, como Microsoft, están aprendiendo de errores pasados, van madurando en este sentido, y toman más precauciones a la hora de pasar a una versión más moderna y actual del sistema operativo.