La subida del nivel del mar pone en riesgo miles de kilómetros de fibra óptica

Instalar fibra óptica es muy caro. El despliegue tiene varias fases que incluyen la apertura de zanjas y el enterramiento de los cables, debidamente protegidos para soportar el paso del tiempo. Aunque se estudian alternativas para abaratar el despliegue como pegar la fibra al asfalto con una resina especial, el dinero no sería el principal problema a largo plazo de estas inversiones. El último estudio de varias universidades apunta a que la subida del nivel del mar pone en riesgo miles de kilómetros de fibra óptica.

Cientos de miles de kilómetros de fibra óptica enterrada en las regiones costeras de los Estados Unidos pronto estarán en peligro según un nuevo estudio publicado por investigadores de la University of Wisconsin-Madison y de la University of Oregon alertando de los riesgos de la subida del nivel del mar.

La subida del nivel del mar, el nuevo problema para la fibra óptica

En el estudio vemos como se pone de manifiesto el riesgo para las infraestructuras de comunicaciones críticas que podrían quedar sumergidas por el aumento del nivel del mar en apenas 15 años. “La mayor parte del daño se producirá en los próximos 100 años, aunque se provocará más pronto que tarde”.

NSA cables submarinos

Muchos esperaban tener unos 50 años para planear una solución, pero el informe echa por tierra estas esperanzas. Cables de fibra óptica, nodos de terminación o centros de datos se verían tremendamente afectados por la subida del nivel del mar. Según el estudio, en el año 2033 más de 6.400 kilómetros de cable de fibra óptica enterrado estará bajo el mar.

El estudio está centrado en Estados Unidos, pero el efecto será igual o parecido en la mayor parte de países del mundo. Las ciudades más afectadas según el informe serían Nueva York, Miami y Seattle. Uno de los responsables del estudio explica que los efectos de todo esto causarían un problema global de las telecomunicaciones.

La realidad es que muchas de las infraestructuras enterradas fueron colocadas en paralelo a carreteras o líneas de costa hace 20 o 25 años. En ese momento, nadie tenía en mente el problema del cambio climático. Muchos de estos conductos ya están en riesgo en estos momento. Además, estos cables están diseñados para ser resistentes al agua, pero no impermeables como los cables submarinos.

Por operadores, CenturyLink, Inteliquent y AT&T son los que más riesgos presentan. Más allá de las medidas de mitigación, como diques para frenar el avance del mar, el estudio propone que se deben dar pasos para solucionar el problema de forma definitiva con un nuevo enfoque.