El ejemplo perfecto de cómo reclamar contra tu operadora es una buena idea

Escrito por David Valero
Operadores

Si alguna vez te has visto perjudicado porque tu operadora de telefonía o Internet te ha facturado una cantidad errónea con la que no estás de acuerdo pero has decidido pagar para evitarte mayores complicaciones, has de saber que a veces reclamar da sus frutos. No hablamos solo de evitar pagar un concepto indebido, sino también hacer a la compañía responsable de los costes legales en los que hayamos podido incurrir por este proceso, tanto que incluso puede derivar en el embargo de los bienes de la propia operadora.

El caso de Kino Fernández es una muestra de cómo la lucha insistente de los usuarios contra situaciones injustas o de abusos por parte de las compañías puede dar sus frutos ala hora de reclamar. Este antiguo cliente de Vodafone decidió migrar el contrato de telecomunicaciones de su empresa desde la operadora británica a Orange, algo por lo que se le exigió el pago de unas cantidades en concepto de indemnización que abonó en aquel momento.

Según el cliente, todo habría quedado zanjado en aquel momento pero meses más tarde descubría con estupor como su empresa había sido incluida en una lista de morosos por una supuesta deuda de 907,90 euros no pagada a Vodafone. Al realizar las comprobaciones pertinentes, Kino comprobó como el número de contrato al que se hacía referencia no pertenecía a ningún documento que él hubiera firmado y tras intentar sin éxito aclarar el asunto con la propia compañía decidió optar por la vía de la justicia.

clientes insatisfechos

Los bienes de Vodafone embargados por importe de 8,71 euros

La situación dio entonces un vuelco radical ya que según este usuario, Vodafone no contestó al burofax enviado ni se presentó al acto de conciliación en el juzgado, una vista que por otra parte ha sido usada por las operadoras en muchas ocasiones para reclamar a los clientes por pequeñas deudas. En vista de lo cual, el asunto llegó a juicio donde Vodafone no se presentó por lo que la deuda quedó anulada, la empresa de Fernández salió de la lista de morosos, se reconoció al propio usuario una indemnización de 1.092 euros por daños morales y se condenó a la compañía a pagar los intereses legales.

Aquí radica el punto más extravagante de este proceso, ya que estos intereses únicamente eran de 8,71 euros pero Vodafone no afrontó el pago de los mismo  pese a que así fue reclamado por el propio afectado, que en vista de la situación decidió reclamar por la vía legal los mismos y finalmente el juez decretó el embargo de los bienes de la operadora para hacer frente a dicha cantidad. Obviamente la compañía no tendrá que preocuparse por esta insignificante cantidad, pero el ejemplo puede servir a muchos para saber que a veces reclamando se consiguen cosas.

¿Habéis vivido alguna situación similar con vuestra operadora?

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Fuente > El País

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Comentarios
1 comentario
  1. Toyandboy 23 Oct, 15 1:47 pm

    Pues si, Movistar me facturo unos 400 euros, en tres facturas, sin ni siquiera ser cliente suyo ni tener con ellos ninguna relacion, ni comercial ni sentimental. Devolvi la primera y puse una traba bancaria, pero las facturas, seguian llegando.

    Despues de hablar incontables veces y mucho rato con el Machu Pichu, una desagradable señora española, que comunico que me incluirian en el RAI. Con lo que empece a denunciarles en todos los estamentos posibles, incluido Proteccion de Datos.

    Las facturas, dejaron de llegar y seis meses despues, recibi una factura negativa, que dejaba el tema a cero. Todo, sin ninguna explicacion, ni aclaracion, ni disculpa.

    Eso, de la primera empresa de Ejpaña, que no tiene correo electronico, ni oficinas, y cuya razon social, hay que llamar a James Bond para saber donde esta, por que ellos no te lo dicen. Y para hablar con ellos, si sabes quechua, mejor.