Diseñan un software para editar objetos 3D incluso si no han sido fotografiados

Escrito por David Valero
Ciencia

Investigadores de las universidades de California y Carnegie Mellon han diseñado un software para la edición fotográfica de imágenes que permite alterar objetos en 3D que no hayan sido capturados por la cámara, gracias al uso de varias bases de datos.

Un nuevo software desarrollado por investigadores de la Universidad de California y de la Universidad Carnegie Mellon ha conseguido hacer posible la edición en 3D de objetos que no hayan sido capturados por una cámara fotográfica. La aplicación se encuentra de momento en fase experimental aunque por los resultados que ya se han avanzado, permitiría mover y rotar la imagen en tres dimensiones aunque existan partes del objeto que no hayan sido recogidas en la instantánea. Aunque se ideó para usarse en el mundo de la imagen digital, ha sido posible adaptar esta herramienta a su uso en la fotografía tradicional.

La edición fotográfica está sujeta al desarrollo de nuevas tecnologías que permiten entre otras cosas ofrecer imágenes con más detalle y calidad. Pero en algunos aspectos, todavía hay mucho margen de investigación, como ocurre en el plano tridimensional, un campo de la fotografía que es relativamente joven y que presenta por delante un futuro de cambios e innovaciones, con herramientas y dispositivos creados para otros propósitos y que buscan relanzar el mundo 3D o la realidad virtual.

objeto 3D

Según ha afirmado Natasha Kholgade, una de las responsables de la investigación, “en el mundo real estamos acostumbrados a manipular cosas, levantarlas, moverlas…hemos creado un espacio en el que haya esa misma libertad de manipulación cuando se edita una foto”.

Bases de datos para completar una imagen 3D

Lo interesante de este nuevo software es el hecho de poder editar y mover un objeto que no está presente y para ello, los investigadores de las dos universidades han creado diferentes bases de datos de objetos volumétricos tridimensionales, que sirvan de materia prima para que el software pueda completar las partes que no han sido capturadas, con aquellas otras que tengan las formas, texturas y tonalidades parecidas para que su añadido pase lo más desapercibido posible. Esto es posible gracias a un análisis que hace el propio programa respecto a las características geométricas, de espacio y de volumen que rodean al objeto y que permite simular su forma completa de un modo bastante preciso.

La investigación ha sido presentada en la pasada feria SIGGRAPH y por el momento en la beta aún se aprecian algunas de sus limitaciones debido al tamaño de la base de datos y problemas a la hora de simular iluminaciones ambientales. La  beta del software puede descargarse de forma gratuita en la página desde la página de Carnegie Mellon.

¿Qué futuro le auguráis a esta clase de software?

Fuente > El País