¿Vale la pena la nueva consola Steam Deck?

Valve sorprendió a todos ayer por la tarde con el anuncio de Steam Deck, que es básicamente una Nintendo Switch, pero en la que podemos ejecutar juegos de PC. El precio es bastante agresivo para lo que ofrece, ya que tiene más potencia que una Switch, y algunos elementos que la mejoran. Pero, ¿merece la pena?

Son varios los proyectos de Kickstarter que han intentado emular a Nintendo Switch, pero ofreciendo una experiencia de uso basada en Windows. La idea de poder llevar un ordenador contigo en un tamaño compacto y en el que poder ejecutar juegos es muy atractiva, y Valve va muy en serio con esta consola, ya que afirman que quieren «crear» un nuevo segmento de mercado en el que esperan vender millones de unidades.

1,6 TFLOPS: casi como tener una PS4 en tus manos

La compañía lo intento todo con las Steam Machines, ordenadores con un factor de forma similar al de las consolas. La idea fue un fracaso porque su precio era demasiado elevado, y los usuarios preferían montarse ellos el ordenador por piezas. Sin embargo, Valve sí parece haber dado en la tecla con esta consola.

En su interior cuenta con una APU AMD con procesador Zen 2 de 4 núcleos y 8 hilos de hasta 3,5 GHz. Le acompaña una GPU AMD RDNA con 1,6 TFLOPS, casi la misma potencia de procesamiento que una PS4. También contamos con 16 GB de RAM, y tres versiones con distinto almacenamiento: 64, 256 y 512 GB, siendo la de 64 GB memoria eMMC, y las otras dos contando con SSD. También tenemos slot para tarjetas microSD, por lo que no tendremos problema para almacenar juegos, pero es recomendable comprar al menos una versión con SSD para que los juegos carguen rápido.

La consola cuenta con multitud de botones, con 4 incluso en la parte trasera, así como trackpads de toque capacitivo que, según Valve, funciona bien, y no como el del Steam Controller. La pantalla es quizás uno de los puntos más débiles, con resolución de 1280 x 800 píxeles en 7 pulgadas de tamaño y panel LCD. El brillo es de 400 nits, y alcanza hasta 60 Hz de tasa de refresco.

La Steam Deck usa USB C, e integra una batería de 40 Wh que permite jugar entre 2 y 8 horas dependiendo del juego. Contamos con una estación de conexión similar a la que usa Nintendo Switch, con conectores DisplayPort 1.4, HDMI 2.0 o Ethernet.

Viene con SteamOS 3.0, pero puedes instalar Windows

El sistema operativo que usa es SteamOS 3.0 basado en Arch. Para ejecutar juegos de Windows, Valve usa la capa de conversión Proton. Pero, por suerte, al ser básicamente un ordenador, podemos instalar Windows y ejecutar toda nuestra biblioteca de Steam sin problema, y usarlo incluso como si de un ordenador portátil se tratase. Además, podemos manejarlo todo cómodamente con el modo Big Picture.

Las incursiones de Valve en el mundo del hardware han tenido siempre un precio muy elevado. Por ello, sorprende el precio que la compañía le ha puesto al Steam Deck, con 419, 549 y 679 euros, respectivamente, para las versiones de 64, 256 y 512 GB. Poder jugar a toda tu biblioteca de Steam en cualquier parte de manera local en la consola es un puntazo, además de poder usar In-Home Streaming o Moonlight para jugar de manera remota a Steam en casa o fuera de ella, por lo que por 419 euros tenemos la opción de disfrutar de la misma experiencia de uso de nuestro PC, pero en cualquier parte. Además, es ideal también para jugar por ejemplo a emuladores.

La Steam Deck saldrá a la venta en diciembre de 2021, y puede ser un auténtico regalazo para estas navidades como alternativa a la Nintendo Switch. La única pena es que no haya estado disponible para llevarla este verano y jugar en cualquier parte. Por ello, si te gusta usar emuladores o jugar en cualquier parte a tu biblioteca de Steam (sí, incluido el baño), la Steam Deck va a ser una opción ideal para ti. Si instalamos Windows, también podremos jugar a juegos gratis de Epic Games.

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