PS5 permitirá pronto instalar un SSD, pero también va a hacer más ruido

PlayStation 5 lleva apenas tres meses en el mercado, y los problemas de stock no parecen mejorar de momento. Tanto Sony como Microsoft esperan poder empezar a solucionar estos problemas de cara al verano, pero mientras tanto tendremos que hacernos a la idea de que va a ser casi imposible hacerse con una de estas consolas. Si te consigues hacer con una PS5 para este verano, puede que ya esté disponible la esperada función de añadir un SSD adicional a la consola.

PS5 cuenta con una unidad SSD interna de 825 GB, de los cuales el usuario tiene 667 GB disponibles para almacenar juegos, aplicaciones y contenido multimedia. La consola cuenta con un slot para expandir el almacenamiento con una unidad SSD NVMe PCIe 4.0 en formato M.2 que tenga igual o mejor rendimiento que el excelente SSD que integra la consola. Sin embargo, la función no estaba activada en el lanzamiento de la consola, donde Sony dijo que la activaría más adelante.

Actualización de firmware para PS5 con novedades

Esa fecha parece ser que será el próximo verano, según ha revelado Bloomberg. Sony lanzará en verano una actualización de firmware que active esta función, de manera que podamos expandir el almacenamiento interno de la consola sin que el rendimiento de los juegos se vea afectado. Eso sí, sólo unas pocas unidades SSD certificadas por Sony se podrán instalar en PS5, ya que tendrán que tener una velocidad superior al de la propia Sony, que alcanza 5.500 MB/s.

Así, este es el motivo de que no podamos usar un disco duro externo para aumentar la capacidad de la consola. Ni siquiera se permite que se almacenen en «frío» para que podamos guardar los elementos descargados y poder recurrir a ellos en un futuro copiándolos al SSD, lo cual sería una función bastante útil para no tener que descargar de nuevo todo el contenido de un juego cuando queramos jugarlo.

El ventilador de PS5 girará más rápido

Sin embargo, la misma actualización de firmware que permitirá instalar unidades SSD también va a tener un lado negativo: que los ventiladores de la consola podrán girar a más velocidad. La consola ajusta su rendimiento de manera dinámica en función de la temperatura, con un consumo estable, pero parece que Sony teme que el rendimiento pueda bajar demasiado si la temperatura es elevada. Las unidades SSD pierden rendimiento si se calientan mucho, y que el ventilador gire más rápido hará que la refrigeración sea mejor y se minimice la pérdida de rendimiento. Eso sí, a cambio, tendremos que la consola hará más ruido; aunque ese es el pequeño precio a pagar por mantener el rendimiento.

Por tanto, parece que el motivo del retraso de la introducción de las unidades SSD opcionales tiene que ver con posibles problemas de temperatura.