Ladrillos impresos en 3D para casas casi 5 veces más resistentes

La impresión 3D es una tecnología que permite facilitar las cosas a muchas empresas. Hay muchos elementos que se pueden construir gracias a una impresora 3D, dando una gran calidad y resistencia y ahorrando un montón de tiempo en la construcción. Esta vez unos investigadores han creado una cerámica que es casi cinco veces más resistente que la cerámica tradicional que todos conocemos hoy en día.

Esta tecnología que tanto ha crecido en los últimos años es muy accesible, ya que se puede tener en casa una impresora 3D. Estas máquinas nos permiten crear gracias a un programa informático prácticamente lo que queramos.

Las ventajas de la impresión en 3D

Los investigadores que han creado esta nueva cerámica pertenecen a la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Rice, en Estados Unidos. Con tan solo recubrirla con una especie de capa de polímero, se conseguía dar a la cerámica una resistencia casi 5 veces mayor.

Además, se usó otro material muy resistente que recibe el nombre de schwarzita que mejora tanto la densidad como la resistencia mecánica del material. Una vez acabadas las piezas, estas se curaban exponiéndose a una luz ultravioleta.

Hasta el momento era prácticamente imposible fabricar un material así, pero gracias a las impresoras 3D esto ha cambiado, ya que esta máquina facilita mucho las cosas. Esta cerámica se podría usar tanto para fabricar ladrillos que ayuden a la construcción de edificios como para implantes o prótesis para el cuerpo.

La cerámica por lo general es un gran material que tiene mucha resistencia a las temperaturas y es muy duro. Sin embargo, es muy frágil y es muy fácil que con un pequeño golpe se rompa en muchos pedazos. De hecho, su fragilidad no la permite usarse para soportar cargas, por lo que su utilización en el sector de la arquitectura y de la construcción es limitado.

Elementos naturales como referencia

Para crear este nuevo material los investigadores se han basado en elementos que existen en la naturaleza como las conchas de los moluscos o incluso huesos de animales.

Las primeras pruebas demostraron que las piezas que no estaban cubiertas de polímero se rompían con facilidad durante las pruebas de caída desde una cierta altura o cuando se les aplicaba presión con una prensa hidráulica.

Las que tenían el recubrimiento demostraron ser hasta 4,5 veces más resistentes. De hecho, cuando se aplicó un nivel de presión que debería haber provocado una rotura, lo que hizo el material fue aplanarse en vez de romperse.

Asi pues, este nuevo material se une a una larga lista de materiales nuevos que nacen y que ofrecen una resistencia mucho mayor que la de otros elementos que se usan hoy en día para construir estructuras.