Esta nueva batería dura seis veces más que las actuales

Actualmente uno de los deseos de muchas personas es que las baterías de los diferentes dispositivos que usamos en nuestra vida cotidiana duren más tiempo sin necesidad de cargarla. Existen muchos tipos de pilas y cada una tiene más o menos capacidad de almacenamiento. Son muchas las investigaciones llevadas a cabo por muchos organismos para conseguir esto y parece ser que se ha creado un nuevo modelo de batería seis veces más potentes que las actuales.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford ha conseguido crear un nuevo tipo de batería que tendría seis veces más capacidad que las que se usan hoy en día.

Capacidad de almacenamiento multiplicada por seis

Esta batería recibe el nombre de batería de cloro de metal alcalino y cuenta con la capacidad de conseguir cargar dispositivos como smartphones se forma semanal en vez de cada día.

De hecho, se podría usar esta batería para implementarla en los vehículos eléctricos y conseguir que estos conduzcan seis veces más antes de hacer una parada para recargarlo. Por tanto, si un vehículo eléctrico puede recorrer 250 kilómetros antes de que su batería se agote, usando este nuevo modelo podría recorrer hasta 1.500 kilómetros de distancia.

La clave de esta batería es que usa un proceso de conversión de cloruro de litio en cloro. Un dato curioso es que al principio de la investigación los trabajadores no tenían el objetivo de crear una nueva batería de sodio y litio-cloro, sino que querían mejorar la tecnología de las baterías actuales usando cloruro de tionilo.

Este elemento es uno de los más importantes a la hora de crear baterías de un solo uso. Se lleva usando para crearlas desde hace más de 50 años.

Un gran descubrimiento

En uno de los experimentos, se usó cloro y cloruro de sodio y se descubrió que la conversión de una sustancia química a otra se estabilizó, lo que provocó que se produjera más capacidad de energía. Los investigadores tardaron más de un año en descubrir este hallazgo.

Para acabar, se descubrió que el material de carbono tenía una estructura llena de poros muy pequeños. Las esferas huecas absorbieron moléculas de cloro como una esponja y las almacenaron para su posterior conversión en sal dentro de los microporos.

Por el momento, los investigadores han conseguido generar 1.200 miliamperios hora por gramo de material de electrodo positivo. Esto es una gran diferencia respecto a los 200 que tienen las baterías de iones de litio que se usan en la actualidad. Por tanto, la ganancia es enorme.