Los SSD ya son más fiables que los discos duros en lo único que fallaban

Los SSD ofrecen multitud de ventajas con respecto a los discos duros, como menor tamaño, menor consumo y mayor velocidad, de ahí que haya ya portátiles que ni siquiera permiten instalar discos duros. Sin embargo, la durabilidad y fiabilidad ha sido un problema que ha afectado a los SSD más que a los discos duros. O al menos así ocurría con las primeras unidades, ya que al parecer ya no sólo no ocurre, sino que ocurre mucho menos que con los discos duros.

Así lo ha revelado el informe del primer trimestre de 2021 elaborado por la empresa de almacenamiento en la nube Backblaze, que ya cuenta con más de 1 exabyte de información almacenada. Para almacenar eso datos necesitan de casi 172.000 discos duros, y tantos discos duros requieren unidades SSD como compañeras para arrancar y gestionar el sistema operativo.

0,65% vs 6,04%: SSD mucho más fiables

En los informes trimestrales, la compañía analiza la cantidad de discos duros que han fallado, donde marcas como Seagate son las que peor paradas salen normalmente. Ahora, por primera vez, también han publicado tasa de fallo para unidades SSD, que sorprendentemente fallan menos que los discos duros.

En concreto, la tasa de fallo para los SSD fue del 0,65%, frente al 6,04% de los discos duros. Esto también tiene algo de trampa, ya que los SSD sólo los usan para arrancar los servidores, además de que los cambian cada 12,7 meses en lugar de los 49,6 meses de media que duran los discos duros. No obstante, van a seguir analizando las diferencias para ver si encuentran patrones al respecto.

backblaze ssd hdd

Y es que los SSD son más fiables porque no tienen partes móviles, ya que la información se almacena directamente en chips mediante impulsos electrónicos, acelerando su velocidad de acceso. El problema es que la cantidad de ciclos de escritura de cada celda es limitada, donde lo normal es que una unidad pueda sobreescribirse por completo unos cientos de veces. Esto se conoce como TBW, o Terabytes Written. Una vez alcanzada esa cifra, el SSD se vuelve completamente de lectura, aunque normalmente suelen empezar a fallar un poco antes.

Los fallos en los SSD suelen ser definitivos

La muerte de los discos duros, por suerte, no suele suponer una pérdida de los datos. Cuando un disco duro falla, normalmente suele ser un problema en las partes móviles, como el brazo magnético que usa para leer y escribir datos en los platos. Reemplazándolos es posible recuperar los datos, aunque lo más cómodo para estas compañías es reemplazar directamente la unidad defectuosa y devolverla al fabricante, el cual simplemente arregla problemas del disco duro y pone a la venta las unidades como reacondicionados. Sin embargo, cuando un SSD muere, es prácticamente imposible recuperar los datos; y más si tenemos un disco cifrado.

Por desgracia, no sabemos ni los fabricantes ni las capacidades de las unidades SSD que utilizan en los servidores. Esperemos que en los próximos trimestres especifiquen los fabricantes y los modelos.

Con respecto al resto de datos del informe, Seagate sigue siendo la marca menos fiable, con sus unidades de 14 TB fallando en un 2,43% de los casos en los primeros cuatro meses, seguidos de las de 14 TB de Toshiba. Entre las mejores encontramos la de 16 TB de Toshiba, las de 16 TB de WD, o las de 6 TB de Seagate, que no tuvieron ningún fallo.