Más países presionan a Apple y pronto usar el iPhone será más parecido a tener Android

Más países presionan a Apple y pronto usar el iPhone será más parecido a tener Android

Justo Romanos

El mundo de la tecnología móvil sigue girando y parece que, después de muchos años, ha llegado el momento en el que Apple tendrá que dar su brazo a torcer en algo muy importante. Con este cambio, ya prácticamente confirmado para Europa, en un futuro muy cercano, utilizar un iPhone será mucho más parecido a usar un terminal Android.

Hasta ahora sabíamos que la Unión Europea le había puesto a Apple fecha límite para que hiciera un cambio importante en el iPhone: tenía que permitir el sideloading. La empresa de la manzana tiene hasta el día 5 de marzo de 2024 para introducir este cambio y cumplir con lo que se le exige por parte de Europa. Pero ahora Japón también se manifiesta al respecto y parece que va a seguir el mismo camino que nuestro continente.

Más presión para Apple

Cuando saltó la noticia sobre cómo Apple tendría que permitir la instalación de aplicaciones de otras tiendas y no mantenerlo como un rasgo exclusivo de App Store, el mercado tembló. Al fin y al cabo, se estaba presionando a la compañía del iPhone para que cambiase uno de los factores que habían sido identificadores de sus móviles desde el principio de los tiempos.

Usuaria del iPhone navegando por su menú de aplicaciones

La Unión Europea dio el paso al frente y marcó músculo. Ahora desde Japón afirman que están preparando una ley que será muy similar, puesto que obligará a las empresas del sector, no solo a Apple, a que permitan la descarga desde otras tiendas de apps y que también acepten otros métodos de pago. Para el mercado nipón es un paso importante tras el cual llevan trabajando años y que ahora, gracias al camino abierto por Europa, ya ven como una posibilidad muy real.

Distintos objetivos, mismos planes

Japón es un país que rinde tributo al iPhone como terminal más utilizado por parte de sus usuarios. No solo se trata del móvil que más interés capta, sino que se ha transformado en un símbolo de la sociedad japonesa actual. Tener un móvil de otro fabricante, en especial entre grupos de jóvenes, provoca un notable sentimiento de exclusión. Eso ha llevado a que no sea solo la opción más buscada, sino la que se entiende como fundamental. Por ello, suele ser el terminal para el cual se dan más servicios, se ofrecen más accesorios en las tiendas o que se encuentra en el centro de más promociones con las operadoras.

Debido a esta situación, el país no está precisamente satisfecho con el dominio que Apple tiene sobre los hábitos de consumo de sus ciudadanos. Necesitan que se derribe esa barrera inexpugnable que la empresa del iPhone tiene y que, así, haya entidades nacionales que puedan ofrecer sus propios mercados de aplicaciones. Al mismo tiempo, es bien sabido que en Japón sistemas de pago como Apple Pay no tienen mucha popularidad, sino que son sistemas de origen nacional, como PayPay, quienes parten el bacalao. Debido a ello, quieren que estos métodos de pago sean más protagonistas y que así, por otro lado, eviten las comisiones que se queda Apple en el camino.

Logo de Apple sobre un fondo tradicional de Japón

En Europa, ya está previsto que la ley que obligue a Apple a permitir el sideloading se envíe en 2024 y que, a lo largo de primavera, se desvelen más detalles de forma pública. Esta ley basará sus fundamentos en cuatro pilares en los que se va a depositar todo el interés, siendo el primero la disponibilidad de otras tiendas de apps y la aceptación de más métodos de pago. Además de esto, la ley también quiere flexibilizar el uso de buscadores, navegadores y sistemas operativos. Todo con el objetivo de proporcionar a los usuarios una mayor libertad y más posibilidades a la hora de tomar la decisión de cómo quieren exprimir sus terminales móviles.

En Apple no están contentos con la forma en la que se están desarrollando las cosas, pero es obvio que, para los usuarios, estos cambios que llegarán a partir de 2024 serán muy importantes. Y tras Europa y Japón, es obvio que otros países y mercados también se unirán.