Una misteriosa empresa ahora gestiona el 4% de las direcciones IP de Internet

La escasez de direcciones IP es uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la red en la actualidad. A pesar de que IPv6 lleve casi una década en activo, la red todavía no ha dado el gran salto para usarlo como protocolo definitivo. Este tipo de situaciones genera que haya todo tipo de movimientos bajo la sombra con las direcciones IP, como su venta en el mercado negro. Ahora, ha sido el propio ejército de Estados Unidos el que ha movido en secreto el 4% de las direcciones IP de Internet.

El suceso ocurrió el mismo día en el que Joe Biden juró el cargo. Ese día, una empresa sospechosa situada en una oficina compartida encima de un banco de Florida pasaba a gestionar 175 millones de direcciones IP que hasta la fecha eran propiedad del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Cada IP se está vendiendo a 25 dólares actualmente

Este traspaso parece cumplir con la exigencia que había de que el Pentágono pusiese a disposición de Internet las direcciones que atesoraba. Así parece haberse cumplido, pero hay dudas sobre la empresa de Florida, ya que ésta no existía hasta el pasado mes de septiembre. La empresa, llamada Global Resource Systems LLC, gestiona ahora 175 millones de direcciones IP, con un valor de 4.375 millones de dólares, ya que cada dirección IP se suele vender en subastas por unos 25 dólares.

La compañía no responde llamadas ni emails, así como tampoco tiene una web activa; aunque sí tiene en propiedad el dominio grscorp.com. Tampoco hay nadie físicamente en las oficinas del espacio compartido en el que supuestamente están registrados. Bastante sospechoso para una empresa que ahora gestiona más espacio de Internet que operadores como China Telecom, AT&T o Comcast.

Actividad sospechosa de la empresa en 15 años

La empresa está registrada a nombre de Raymond Saulino, cuyo primer registro es en 2018 como miembros de una empresa de ciberseguridad llamada Packet Forensics. Esa empresa ha recibido 40 millones de dólares de fondos federales en los últimos años, con contratos como uno para ofrecer un dispositivo que permitía espiar historiales de navegación de usuarios. La empresa tiene contractos en activo en la actualidad, como uno para desarrollar tecnologías que les permitan realizar operaciones de defensa activa en el ciberespacio. Curiosamente, una empresa con el mismo nombre y misma sede estuvo operando hace más de una década, donde se dedicaba a enviar spam por email.

El Pentágono no ha vendido ninguna de las direcciones, y debido al revuelo generado en torno a la empresa, han hecho un anuncio al respecto. Con la empresa, quieren que se eviten usos no autorizados de las direcciones IP del Departamento de Defensa, pudiendo analizar el tráfico en busca de actividad sospechosa.