Quería aprender un nuevo idioma, pero me faltaba motivación. Así es como lo conseguí

Quería aprender un nuevo idioma, pero me faltaba motivación. Así es como lo conseguí

Rafa Garcia Domínguez

Son muchos los misterios que hay entorno al cerebro. Tan pronto es el órgano que te hace mover todas las funciones vitales como el causante de muchos de los sabotajes de tus pensamientos. Y es que por ahí van los tiros, ya que aprender un idioma puede ser más sencillo con motivación.

Puede parecer difícil, pero es que las ganas que tengas de hacer algo influyen directamente en la rapidez para hacerlas. Lo mejor de todo es que hay un método para tener ese punto que te falta para que el proceso de aprendizaje sea más un paseo que un calvario.

El camino a la motivación intrínseca

Seguro que a veces te has preguntado por qué algunas cosas te las aprendes sin apenas esfuerzo y otras te cuesta horrores. Esto le pasa a todo el mundo, y por eso es importante tanto encontrar a alguien que te ayude a entender lo que te cuesta con tener tú las capacidades para entenderlo mejor poco a poco.

Pero nada de esto ocurre sin algo que es tan importante como la motivación. Uno de los casos más claros ocurre con los idiomas, indispensables para comunicarte con otros. Si, es cierto, podemos hablar de muchas aplicaciones con las que puedes comunicarte con otras personas, aunque no hablen el mismo idioma, pero lo cierto es que es de lo más satisfactorio y necesario.

Resulta que un estudio reciente ha demostrado lo importante que es la motivación en este proceso. Se podría resumir en unos tres estadios diferentes de motivación, como si fuera de 0 a 100, que este último sería cuando todo va sobre ruedas.

motivacion escala

El punto de inicio es el que te puedes encontrar al principio cuando no quieres aprender ese algo nuevo. El por qué se manifiesta de muchas maneras, principalmente a modo de queja cuando piensas que estás perdiendo el tiempo o que lo que ese idioma te da tanto igual que para qué quieres aprenderlo.

Por eso entra en juego la perseverancia, ya que poco a poco te lo vas planteando de otras maneras. Eso es lo que te hará llegar a un segundo estado, que serían las razones por las que quieres aprender. Estas son claves, pero son razones que vienen de fuera como que no obtendrás algo bueno si no lo haces, internas si piensas que no te sentirás bien si dejas de lado ese algo (en este caso un idioma), hasta llegar a un punto en el que ya dices te das cuenta que puede ser importante en algún aspecto de tu vida.

El tercero y último para tener la determinación necesaria es algo ya intrínseco. Es decir, el mero hecho de aprender un idioma te reporta felicidad y eso es porque le has dado un sentido a lo que quieres aprender. De esa manera, no solo estarás motivado si no que también te costará menos hincar los codos. Es importante que sepas que llegar a este punto requiere tiempo, por lo que sé constante y haz tus propias conclusiones para alcanzar esta meta.

Qué apps son buenas para aprender un idioma

Lo bueno de este proceso que nos ha presentado phys.org es que es aplicable a todo. Seguro que te has visto en una situación similar, y en ocasiones la necesidad no es esa ‘gasolina’ que te hace funcionar. El mero hecho de ser tú el que llegues a ese punto es importante, pero también necesitas que las herramientas sean divertidas.

Si lo que quieres es aprender idiomas con facilidad puede que Duolingo sea una de las más conocidas. Esta app tiene muchos idiomas que puedes aprender y aunque te parezca algo infantil puedes estar seguro de que es un buen método. Empiezas por lo más básico hasta las construcciones más complejas, por lo que siempre es un buen punto de partida.

La otra opción, si quieres algo más serio aunque sea pagando, es Babbel. Es verdad que tiene una versión gratuita, pero por menos de cinco euros al mes la app se adapta al nivel que tengas. Además, gracias a sus grabaciones de gente real podrás mejorar el apartado auditivo, tan importante para entender lo que las otras personas te dicen.

babel

Fuente > Phys.org

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