Por qué todo el mundo se ha vuelto loco con los avatares NFT de monos

El interés por los NFT se empezó a disparar en verano del año pasado. Desde entonces, mucha gente se pregunta qué es, otros se forran con ellos, y otros simplemente se ríen del concepto. Además, los NFT más populares cuentan con unos monos como protagonistas con distintas caras, los cuales se han llegado a «vender» por cifras impensables.

Si sabéis cómo funciona el mundo de la compraventa de arte, sabréis que en muchos de esos casos el precio que se paga por algunas obras está inflado. En muchas ocasiones se utilizan las obras para blanquear dinero, o simplemente se sobrevaloran para luego donarlas y obtener jugosas exenciones fiscales.

Así, por ejemplo, si un cuadro de un artista se valora tras una venta por 5 millones, el dueño puede donarlo y deducirse una gran cantidad de impuestos, incluso durante varios años. Gracias a ello, puede estar años sin pagar apenas impuestos. En el «ajo» están metidos también los tasadores de arte, que se llevan una comisión a cambio de otorgarle un alto valor a esos cuadros.

Un ejemplo de lo importante que es mantener el valor de estos cuadros lo encontramos en Jose Mugrabi. Este coleccionista ha sido el mayor coleccionista de obras de Andy Warhol de la historia, con más de 800 obras. Cuando había una subasta de cualquier obra de Warhol, él iba y pujaba por ella. Si la conseguía a buen precio, podía sacarle dinero. Sin embargo, si alguien pujaba más que él, al final estaba empujando al alza el valor de las obras de Warhol, lo cual hacía aumentar el valor de su colección.

Los NFT permiten hacer ventas falsas fácilmente

Ahora, con los NFT, esto se ha llevado al alcance de cualquiera que tenga multitud de Ethereum en su cartera. Imaginad que tenéis 100.000 euros en Ethereum en vuestra cartera, que al precio actual equivale a unos 43 Ethereum.

Ahora, decides crear una obra de criptoarte en NFT, y la compras usando esos 100.000 euros que tienes en tu cartera de Ethereum. Sigues manteniendo tu dinero en ETH, pero ahora tienes también un NFT cuyo último valor de venta ha sido de 100.000 euros. Tras ello, decides ponerlo a la venta por 20.000 euros diciendo que le estás aplicando un importante descuento. Lo más probable es que alguien poco avispado te lo quite de las manos creyendo que está comprando algo de valor. Hay perfiles como este que venden simples fotos por cifras como 50 ETH, que equivalen a más de 100.000 euros, y otras que vende por 2 millones de euros.

cryptopunks

Cryptopunks

Los NFT te dan derechos de propiedad sobre un contenido digital, como puede ser una de las famosas obras de los monos. Sin embargo, el valor real de esos objetos es nulo, ya que lo único que cambias en el blockchain es la propiedad de una foto o contenido multimedia que se puede guardar con hacer simplemente clic derecho.

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Perfil de Bored Ape Yacht Club en OpenSea

OpenSea, que es donde se comercian todos estos NFT, revisó a finales de enero todos los NFT, y descubrió que el 80% eran plagiados, falsos o spam. A pesar de que su nombre nos diga que se trata de un token no fungible, cualquiera puede guardar nuestros NFT y subirlos de nuevo.

Una burbuja que estallará dentro de poco

Así, al igual que ocurre con el dinero fiduciario o el arte, todo depende del valor que las personas le den a algo. Los NFT se pueden intercambiar, y por cada venta, el creador se lleva un porcentaje. El objeto sigue siendo el mismo, pero el valor que le da la gente no para de subir, y los precios de los NFT siguen creciendo.

bored ape yacht club

Bored Ape Yacht Club

Eso no ha evitado que algunos hayan ganado una enorme popularidad. Como en toda burbuja, al principio habrá quien se sume y quiera ganar dinero con el proceso. Los famosos NFT del Bored Ape Yacht Club con cara de mono son 10.000 avatares cuya compra otorga beneficios a sus dueños, como la pertenencia a un club concreto. En total, sus ventas han generado 1.000 millones de dólares en las distintas operaciones de intercambio. Y muchos famosos los usan de fotos de perfil en plataformas como Twitter, que ahora permiten usar los NFT con ese fin.

De esa manera, estamos claramente ante una moda pasajera y una burbuja que explotará más tarde que pronto, pero que está haciendo ricos a muchos. Veremos qué pasará cuando el último en pagar cientos de miles o millones de euros se encuentre con algo que nadie va a querer comprar un NFT.

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