Crean un motor de cohete líquido completamente fabricado en 3D

Una empresa australiana ha presentado su nuevo motor líquido para cohetes completamente impreso en 3D. Este será el que impulsará la tercera etapa de su cohete Eris, que debería ponerse en órbita a finales de este año.

Con el nombre de Phoenix, la empresa australiana Gilmour Space ha presentado en sociedad su producto impreso en 3D y ha compartido vídeos de las pruebas de su funcionamiento.

Cohete líquido Gilmour impreso en 3D

Gilmour Space, una empresa australiana de servicios de lanzamiento conocida por su tecnología de cohetes híbridos de clase orbital, ha presentado un nuevo motor de cohete líquido impreso en 3D que impulsará la tercera etapa de su cohete Eris para ponerlo en órbita. Se trata de un motor de oxígeno líquido/queroseno enfriado regenerativamente.

“La primera y la segunda etapa de Eris estarán propulsadas por Sirius, nuestro gran motor de cohete híbrido que se encuentra en pruebas de calificación”, ha dicho el CEO de Gilmour Space, Adam Gilmour. “La tercera etapa de Eris estará impulsada por este nuevo motor de cohete líquido impreso en 3D, llamado Phoenix, que desarrollamos para brindar el rendimiento adicional necesario para entregar una carga útil sustancialmente mayor a la órbita”.

La compañía ha compartido un vídeo de un ciclo exitoso de trabajo de misión de 190 segundos como prueba de fuego de su nuevo motor. Eris es un cohete que estará compuesto de tres etapas. Servirá para lanzar pequeños satélites a órbitas terrestres bajas y su lanzamiento inaugural está previsto para finales de año.

Si nada cambia, será lanzado desde el puerto espacial orbital Bowen en el norte de Queensland (Australia), en espera de las aprobaciones regulatorias tras estos ensayos.

Los motores de cohete líquidos

En esta noticia, lo más destacable es haber realizado la fabricación del propulsor mediante impresión 3D. Los motores de cohete líquidos son más frecuentes de lo que se podría pensar. Por ejemplo, la famosa compañía Space X también los usa.

Cohete líquido Gilmour

Cohete líquido Gilmour

Los cohetes producen empuje quemando propelentes y expulsando los productos (gases) de la combustión del motor. En el caso de los cohetes líquidos, presentan la ventaja de que su densidad razonablemente alta permite que el volumen de los tanques de almacenamiento de los propelentes sea relativamente bajo, y es posible utilizar turbobombas centrífugas ligeras para impulsar el propelente desde los tanques a la cámara de combustión, lo que significa que los propulsores pueden mantenerse a baja presión.

Los motores de cohetes líquidos son notoriamente complejos y costosos de desarrollar, por lo que esto podría reducir costes a la vez que se pone a prueba su fiabilidad. “Con esta prueba clave, nos enorgullece decir que Gilmour Space ha demostrado una capacidad soberana en dos sistemas de cohetes diferentes”, dijo Gilmour.

La idea del cohete de combustible líquido tal como se entiende en el contexto moderno, aparece por primera vez en el libro «La exploración del espacio cósmico mediante dispositivos de reacción»,​ del maestro de escuela ruso Konstantín Tsiolkovski. Este tratado sobre astronáutica se publicó en mayo de 1903, pero no se distribuyó fuera de Rusia hasta años después.