Los científicos tienen más razones para pensar que nunca viviremos en el espacio

Los científicos tienen más razones para pensar que nunca viviremos en el espacio

Justo Romanos

Soñamos con vivir en el espacio, con comprar un pisito en la zona de la Luna que sea más agradable o incluso en Marte. Los gobiernos están asentando las bases de este futuro, pero hay científicos que se oponen. Y no solo eso, sino que creen que nunca llegaremos a vivir en el espacio. ¿Por qué lo piensan?

Últimamente todo está avanzando demasiado rápido. La NASA y otras agencias espaciales se han obsesionado con la idea de desarrollar una civilización en la Luna y en Marte, pero si comparamos sus planes con la situación actual, da la sensación de que hay algo que falla. Parece que sueñan a lo grande y que empujan sus planes sin plantearse que, quizá, sea demasiado pronto. Porque hoy por hoy, hay demasiados problemas que resolver.

Son conejillos de indias

Los astronautas que están en la Estación Espacial Internacional o que han estado en algún momento, son tratados, no de forma oficial, como conejillos de indias. Ellos son la prueba viva de lo que ocurre cuando una persona vive fuera del planeta durante un largo periodo de tiempo. El problema es que su experiencia es lo que está dándoles la razón a muchos científicos cuando dicen que, hoy por hoy, no vamos a poder vivir en el espacio de una manera conveniente. Y es posible que eso no cambie en mucho tiempo.

Hombre con disfraz de astronauta haciendo autostop

Para ello, lo que quieren los especialistas es que recapitulemos y nos fijemos en todos los problemas con los que se están encontrando los astronautas. La pérdida ósea acelerada respecto a estar en la Tierra, por ejemplo, es uno de los asuntos más graves que todavía se tienen que resolver. Porque es obvio que nadie querrá vivir en el espacio si se producen efectos secundarios como estos.

Más de un problema que resolver

Si lo relacionado con los huesos fuera el único inconveniente al que tienen que enfrentarse los astronautas, posiblemente la situación sería distinta. Pero hay más cosas. Por ejemplo, la falta de gravedad hace que quienes viajan al espacio se enfrenten a serias dificultades, puesto que su uso en nuestro día a día tiene más funciones de las que podríamos imaginar. Por ejemplo, aunque no lo sepas, la gravedad está implicada en la manera en la que las personas sentimos ganas de ir al baño para orinar. Sin la gravedad, esto se convierte en un obstáculo que ya ha dado más de un quebradero de cabeza a los astronautas.

Astronauta descansando en la exploración de otro planeta

Pero no solo eso. ¿Sabías que los astronautas pierden las uñas cuando hacen paseos espaciales? Ya sabemos que suena mal y que no quieres pensar en ello, mientras que, al mismo tiempo, tampoco es algo que se vea en las películas o series de ciencia ficción. No obstante, es algo real. Está documentado por parte de astronautas y se trata de algo habitual a lo que los astronautas todavía no han encontrado solución. ¿Por qué ocurre? Se supone, según los últimos informes, que el problema está relacionado con la presión que sufre el cuerpo con el traje de astronauta que estos necesitan para salir fuera de la estación espacial. Pero, claro está, tampoco pueden salir sin el traje.

Actualmente se están desarrollando nuevos trajes de astronauta que podrían eliminar algunos de estos problemas, al menos el relacionado con las uñas. Pero la investigación todavía está en desarrollo y, por ahora, se valora que pueda haber otros factores más allá del diseño del traje y de los guantes. Por ejemplo, se dice que el tamaño de los nudillos de las personas podría influir también en la pérdida de las uñas, dado que se ha comprobado que hay personas que lo sufren en mayor medida que otras.

Astronauta en plena exploración espacial

Para los científicos, la suma de todos estos inconvenientes y los que todavía no se han detectado pero que se creen que pueda registrarse, es un absoluto motivo por el cual las personas no llegarán a vivir en el espacio. Tampoco se olvidan de otro de los efectos adversos que han sufrido los astronautas por su exposición a la radiación con la que se encuentran fuera del planeta: disfunción eréctil. Este es otro motivo más para que haya que plantearse el futuro de la vida en la Tierra, sobre todo en el momento en el que se comience a pensar en el nacimiento de los primeros bebés marcianos o lunares.

Vía > BGR

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