Elimina CO2 mientras se conduce: es el coche eléctrico que necesitamos

El coche eléctrico se ha convertido en el símbolo más popular de la acción individual contra el cambio climático. Tanto es así que ya son millones los usuarios que se han sumado a la movilidad eléctrica (o híbrida), concernidos por el dato a menudo repetido de que el transporte suma en torno a la cuarta parte de las emisiones globales. En esas, ahora ha nacido otra propuesta todavía más sostenible: un coche eléctrico que al tiempo que se conduce elimina el CO2 del aire.

Es el ZEM, el coche eléctrico que limpia el aire

Como sabemos, una de las principales fuentes de emisión de contaminantes en la atmósfera proviene de la circulación de vehículos a motor combustión y cada vez son más evidentes los beneficios de conducir vehículos eléctricos para proteger y promover un clima más saludable y ecológico.

Su movimiento, impulsado a través de fuentes renovables, ha supuesto toda una revolución para el mercado que, a pesar de que en un principio no estaba muy convencido con el producto, finalmente cedió animando a los fabricantes a diseñar nuevos modelos y que resultaron más eficaces. Con mucho todavía por descubrir, está vista como la gran vía de nuestras carreteras del presente y futuro.

Pero las investigaciones no paran. De hecho, cada vez hay más ideas que buscan dar un nuevo marco a esta solución medioambiental, y es lo que hemos conocido gracias a los estudiantes de la Universidad Tecnológica de Eindhoven, quienes han diseñado un coche eléctrico para capturar CO2 durante la conducción. Es el ZEM, todavía un prototipo… pero que busca integrarse en la eliminación de partículas contaminantes.

Cómo lo hace

Hablamos de un prototipo de vehículo eléctrico diferente a lo que la industria ha propuesto, hasta ahora. Se trata del ‘ZEM EV’, un coche que es capaz de absorber dióxido de carbono mientras está en marcha, así que como que también puede recargar sus baterías con frenado regenerativo.

La principal misión del equipo de ZEM se basa en minimizar la huella de carbono, ya que hay numerosos estudios que confirman que el futuro eléctrico en la industria automóvil supone cierta contaminación a partir de estas emisiones. Pese a que en general el eléctrico emite menos dióxido de carbono, CO2, a lo largo de su ciclo de vida en comparación con un coche de gasolina o diésel, lo cierto es que su repercusión negativa ante el medio ambiente se intensifica durante su proceso de producción.

Es más; según un informe de las Agencias de la Energía y la Administración de Transportes, en promedio, cada kWh de batería genera entre 150 y 200 kg de CO2 solo en la fase de fabricación. Esto se traduce en que uno con una batería de 100 kWh emite alrededor de 15 y 20 toneladas de CO2 antes de salir a la calle.

ZEM coche eléctrico CO2

Y de ahí esta solución de ZEM: lo hace a través de un filtro especial donde, al almacenar el CO₂ capturado y luego desecharlo, este puede ayudar a reducir el calentamiento global. El objetivo es hacerlo neutral en carbono durante todo su ciclo de vida.

Es ligero y modular

Para el futuro, la idea es que ese filtro especial, una vez se haya llenado, se pueda vaciar fácilmente a través de la estación de carga cuando el vehículo se esté cargando. Asimismo, los creadores de este coche han apuntado que puede capturar el CO2 presente en el ambiente mientras agota su autonomía máxima de 320 kilómetros. Aunque se desconoce la cantidad que puede almacenar, en unos 20.000 kilómetros anuales, puede absorber dos kilogramos de CO2, que después devuelve a la atmósfera ya filtrado.

Pero, ¿qué hay del coche en sí? Pues una estructura monocasco con paneles de carrocería, la cual se ha desarrollado para minimizar las pérdidas de materia prima. La mayor parte del plástico es básicamente reciclado. En el interior, los asientos están hechos de un tejido ecológico (una apariencia de cuero hecha de piñas de pino) y las ventanas ultraligeras están hechas de policarbonato, así como que toda la parte electrónica es modular.

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