Wuaki se justifica señalando que la industria le obliga a ofrecer películas antiguas

El catálogo de los videoclubs en España junto con sus precios son las asignaturas pendientes de estas plataformas. Wuaki ha sido la última en recibir críticas por este motivo pero se justifica argumentando que es la industria la que le obliga a incluir únicamente películas antiguas en su tarifa plana.

El caso de Wuaki evidencia la realidad que suponen los servicios de películas y series online en España relacionados con la industria audiovisual. Hace un mes anunciaba el lanzamiento de su tarifa plana de estos contenidos por 5 euros al mes para los primeros clientes en sumarse a la promoción. Se trata de la tarifa más económica en nuestro mercado en lo que a estos servicios se refiere, pero en el momento que se descubrió el catálogo la decepción fue máxima entre los usuarios que tenían confianza en esta plataforma.

Un catálogo muy reducido

Apenas 267 películas y 4 series completaban el catálogo inicial de contenidos del llamado Plan Premium de Wuaki. Para más inri, las películas y series de estreno en este plan brillan por su ausencia, lo que despertó múltiples críticas a la plataforma online. Días más tarde, los responsables de Wuaki han querido defenderse ante dichas críticas a su servicio.

En una entrada publicada en su blog, Wuaki señala directamenet a la industria cinematográfica como responsable de esta situación. La plataforma alude a las llamadas "ventanas de distribución" de esta industria. "En cada país tienen una duración determinada y en muchos casos los movimientos en el tiempo de estas ventanas vienen dictados por los grandes estudios de Hollywood", explica el texto. Es por ello, por las directrices marcadas por estas compañías, el motivo real por el cual en el Plan Premium "las películas más recientes que vais a poder disfrutar van a ser del año 2008 ya que anteriormente han tenido que pasar su proceso de distribución por el resto de ventanas".

Desde la plataforma se hace un llamamiento a la industria para que su servicio "tenga escala para poder ofrecer negocio a las compañías distribuidoras y cambiar las reglas del juego con su complicidad". No en vano, estas trabas y políticas de propiedad intelectual no hacen sino obstaculizar el desarrollo de una oferta legal que nada puede hacer a día de hoy con los contenidos y precios que ofrece con la alternativa que supone, por ejemplo, el P2P. Solo un cambio desde dentro puede marcar el éxito de estos servicios. Sin ir más lejos, una propuesta innovadora como "Carmina o revienta" de Paco León tiene aspectos muy positivos que deberían ser estudiados seriamente por la industria o ignorarlos y seguir con su paulatino hundimiento.