Rechazan las conexiones de fibra óptica porque las instalaciones afean sus barrios

¿Renunciarías a contar con una conexión ultrarrápida por el impacto estético de las instalaciones de fibra óptica? Aunque a muchos de nuestros lectores les parezca obvia esta respuesta, no está tan claro en determinadas zonas, donde sus vecinos dicen no a la fibra óptica por este motivo.

La estética sí importa. Al menos esto piensan algunos vecinos del municipio de Kensington y Chelsea en Londres, noticia en los últimos días por el rechazo a la instalación de la nueva red de fibra óptica que está desplegando el operador British Telecom y que permite conexiones ultrarrápidas a Internet. El despliegue de esta infraestructura conlleva la instalación de cabinas de color verde de un metro y medio de alto y algo más de ancho en las calles del vecindario.

Como leemos en The Verge, de las 108 solicitudes para la instalación de nuevas cabinas en este vecindario, 96 han sido rechazadas, de modo que BT no instalará una infraestructura similar a las que ya usa otro operador en la zona como Virgin para ofrecer a los vecinos sus conexiones de cable. Esta compañía será la única opción por tanto para que los vecinos de esta zona accedan a conexiones de hasta 100 Mbps, aunque la nueva red que está desplegando BT permitiría alcanzar velocidades muy superiores en un futuro.

El municipio protagonista de esta noticia es conocido por ser una zona acomodada de la capital inglesa y en sus calles se encuentran multitud de instituciones como embajadas, universidades y museos. A pesar de ser cierto que las cabinas de fibra óptica no son agradables para la vista, parece inevitable que se produzca algún tipo de acuerdo para que este impacto estético no permita las conexiones del futuro en una zona donde se antoja necesaria la banda ancha ultrarrápida. Reducir las dimensiones de estos armarios o dotarlos de otro aspecto menos disonante con el entorno pueden ser algunas de las alternativas para su instalación.

Rechazo de la instalación en España

El caso londinense no es excepcional. Hace más de un año os informamos del mayoritario rechazo por parte de comunidades de vecinos en España a las solicitudes de Movistar y Orange para instalar fibra óptica en sus edificios. El motivo principal argumentado para desestimar la instalación por parte de los vecinos era el tendido de fibra en las fachadas de los edificios. Esto tenía como consecuencia que edificios colindantes y que sí estaban interesados en la fibra no pudiesen acceder al haber sido rechazada la instalación en el edificio de su lado.

Por fortuna, la instalación de fibra óptica en España va a más en los últimos meses y en 2012 se aumentará considerablemente su despliegue en España gracias principalmente a Movistar. El operador histórico ha anunciado que a finales de este año 3 millones de hogares en nuestro país tendrán cobertura para sus conexiones de 50 y 100 megas, por lo que parece que el impacto estético de las instalaciones ha pasado a un segundo plano para muchas comunidades de vecinos españolas.