La falta de inversión en fibra por parte de los alternativos puede provocar un monopolio

Los últimos datos facilitados por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) confirman el importante aumento de las conexiones de fibra óptica en España. La inmensa mayoría de ellas pertenecen a Movistar, que es el único operador que está realizando una inversión a gran escala.

Las altas en fibra óptica se dispararon en 2011. La fuerte inversión en infraestructuras realizada por Movistar no ha tardado en dar sus frutos y el número de usuarios de sus conexiones de 50 y 100 megas es cada vez mayor, como han venido constatando los últimos informes publicados por la CMT. El regulador de las telecomunicaciones en nuestro país señaló que al concluir 2011 el número de líneas FTTH (fibra óptica hasta el hogar en sus siglas en inglés) era de 171.000, perteneciendo el 95% de estas conexiones a Movistar.

La tendencia a la contratación de este tipo de banda ancha de alta velocidad no sólo es notable (la demanda ha crecido un 230% respecto al año anterior), sino que va en aumento a la par que el operador histórico despliega sus redes en distintos puntos de la geografía española. Los últimos datos de cobertura registrados hasta ahora datan de finales del año pasado y por entonces se contabilizaban nada menos que un millón y medio de hogares con posibilidades de acceder a estas conexiones de Movistar. No obstante, esta cifra está en constante aumento puesto que en 2012 el operador ha acelerado incluso su ritmo de despliegue.

Como vimos recientemente, Movistar planea instalar su red de nueva generación de forma masiva en al menos cuatro ciudades de nuestra geografía, incluyendo Madrid, Valencia y Barcelona. En este último caso encontramos el plan más ambicioso, puesto que para este mismo verano espera cubrir el 100% de Barcelona con su nueva red aumentando de forma considerable los potenciales clientes de sus conexiones ultrarrápidas.

Ante esta situación no han tardado en surgir las primeras voces que señalan a un posible nuevo monopolio de Movistar en este sentido. Si bien es cierto que el operador tiene la gran mayoría de las conexiones FTTH de nuestro país, también lo es que se trata de la única compañía que ha apostado por una fuerte inversión para desplegar sus redes. Los operadores alternativos se mantienen parados o poco activos en la instalación de nuevas infraestructuras fijas. Tan sólo Orange ha creado su propia red de fibra para ofrecer 100 megas simétricos en zonas puntuales de Madrid, Barcelona y Asturias, aunque en este último caso cuenta con un acuerdo para utilizar la red pública ASTURCON.

La inquietud entre los competidores de Movistar no se ha hecho esperar. Algunos operadores alternativos han pedido que se obligue a Movistar a alquilar su red de fibra con precios mayoristas, aunque la CMT ha descartado esta obligación en velocidades por encima de 30 megas. Con esta situación, se plantean lanzar inversiones conjuntas para nuevos despliegues, pero sus planes no tienen fecha concreta para fructificar. Las instituciones han señalado que intentarán hacer más viable esta inversión, pero mientras tanto la realidad es que Movistar sigue desplegando su red sin movimientos concretos por parte de los alternativos.