Los usuarios siguen perdiendo dinero por no cambiar de operador de ADSL

Los usuarios siguen perdiendo dinero por no cambiar de operador de ADSL

Redacción

Los usuarios españoles optan con cada vez más frecuencia por la portabilidad tanto en banda ancha fija como en telefonía móvil. Sin embargo, la media de 27 meses en cambiar de operador de ADSL y de 3,3 años en cuanto a servicios móviles les está haciendo perder una importante cantidad económica.

El diario CincoDías.com publica un interesante artículo sobre portabilidades fijas y móviles apoyado en datos de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). Aunque el cambio de compañía es una práctica cada vez más recurrida por los usuarios, la fidelidad con los operadores tiene como consecuencia un coste evitable en caso de una mayor "promiscuidad" a la hora de cambiar de operador.

En el mercado del ADSL los usuarios tardan una media de 27 meses en cambiar de operador. Como se puede observar, este periodo es muy superior al que marcan aquellas compañías como mínimo de permanencia en caso de aplicar esta cláusula (que suele ser de 12 meses). A pesar de que transcurrido el periodo promocional, el precio final de las conexiones sube en algunos casos ostensiblemente, un buen segmento de usuarios continúa con su operador.

Una mayor movilidad entre compañías permitiría a los usuarios acogerse a promociones que mejoran el precio final que ofrece su operador. Otro dato a tener en cuenta es la política de retención de las compañías, con la que los operadores intentan evitar que los usuarios porten su línea a la competencia, ofreciendo para ello suculentos descuentos en el citado precio final. Esta práctica está más extendida en telefonía móvil que en banda ancha fija, donde los usuarios que cambian de operador son muchos menos a nivel general (1,8 millones en 2010 frente a los 5 millones en telefonía móvil).

Un aspecto fundamental que marca esta diferencia entre las portabilidades fijas y móviles pasa por la ventaja de conseguir un terminal de última generación subvencionado por el operador móvil. En banda ancha fija los usuarios "sólo" reciben descuentos temporales, mientras que la política de retención de los operadores móviles puede ser más ventajosa.

No obstante, la fidelidad en telefonía móvil es mayor que en banda ancha fija. En concreto, los datos de la CMT señalan que de media el usuario español permanece 3,3 años con su compañía, mientras que los contratos de permanencia no van más allá de los 24 meses. Aunque buena parte de los usuarios consiguen ser tentados por sus compañías para firmar un nuevo contrato con condiciones ventajosas, no son precisamente pocos los que podrían ahorrar un buen puñado de euros en caso de ser más activos a la hora de cambiar de operador o incluso simplemente de tarifa.