Un ex inspector de la SGAE relata cómo robaban el dinero recaudado para los autores

El escándalo destapado en el seno de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) sigue dejando nuevas informaciones. En esta ocasión, un ex inspector de la entidad de gestión ha relatado cómo la sociedad presidida hasta hace poco por Teddy Bautista presuntamente habría robado el dinero recaudado para los autores.

"Vi lo que hacía, cómo robaban". De esta manera relató Antonio Prieto, un ex inspector de la SGAE, al diario El Mundo su experiencia como trabajador de la entidad. "Sé cómo roban, el descontrol, la golfería", detalla en un artículo en el que también habla de "fraude" y "engaño generalizado".

El ex inspector, que es a la par artista, explica con ejemplos algunos de estos fraudes. En concreto habla de un concierto del grupo UB40 en Málaga, en el que se cobraron 3 millones de pesetas (18.000 euros) en concepto de derechos de autor. "Vi cómo tiraban a la basura las hojas de cobro, las originales. Aún las tengo". Otro ejemplo es lo sucedido en la Delegación de Granada. "Uno de los años en los que yo estaba allí, no cuadraban en las cuentas 8 millones de pesetas (48.000 euros). Tuvieron que ir siete personas de Madrid para que, ejem, cuadrara", asegura.

Prieto decidió demandar a la entidad, aunque el parón judicial que ha sufrido ésta le ha desmoralizado y agotado. No obstante, también explicó los métodos con los que presuntamente se adueñaban de un dinero teóricamente destinado a los autores. "La cosa era así. Cuando llegan a un local preguntan: ¿Tú qué música pones en el bar? ¿Grabada? ¿Haces conciertos? Si es un local que hace conciertos, le dicen aún así que hay que hacer un contrato mixto", indica.

"El mixto es la clave: parte de música tocada, parte por grabada, aunque sólo sea en los intermedios. El dinero de la tocada tiene que ir al autor, pero el otro va a un fondo que luego nadie sabe cómo se reparte, porque supuestamente se hace por sondeo, por media", sentencia Prieto. En caso de demostrarse lo detallado por el ex inspector estaríamos ante un robo millonario en toda regla. ¿Acabará pagando alguien de la SGAE por este tipo de prácticas fraudulentas?