El presidente de Coca-Cola en España recrimina a Telefónica por sus despidos

El recorte en la plantilla que tiene previsto realizar Telefónica en los próximos años y que dejará en la calle a cerca de 6.400 trabajadores no ha pasado indiferente para nadie. Una de las grandes empresas del mundo como es Coca-Cola también se ha mojado a través de su presidente en España, Marcos de Quinto, que ha recriminado su política a la empresa española.

Después de anunciar unos beneficios récord durante el año 2010, Telefónica sorprendió la semana pasada con su forma de "celebrarlo". Nada menos que el 20% de su plantilla en nuestro país sería despedida en un plan trazado hasta el año 2013 y que busca, según la compañía, ser una "alternativa adicional" para ganar "flexibilidad y aumentar la productividad". Las reacciones por parte de los ciudadanos no se hicieron esperar, dada la delicada situación económica que vive el país en los últimos años.

El último en opinar sobre esta polémica medida ha sido Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola en España, a través de cuenta de Twitter. A pesar de que esta cuenta es a título personal y no habla en nombre de Coca-Cola, es inevitable relacionar su puesto laboral con las declaraciones.

En ellas se preguntaba si el presidente de Telefónica, César Alierta, "decidió la reducción del 20% de plantilla antes o después del encuentro de empresarios con ZP en Moncloa". Además, expresó sus deseos para que "recoloque parte de la plantilla en "mobiles" si es que la razón es la mala marcha de la "fija"", aunque el mayor reproche llegó un día después de anunciados los despidos: "Hay quienes hacen el dinero AQUI con tarifas altas y lo reinvierten fuera con bajas. Luego sacrifican el empleo del lugar que les da el cash".

"Aunque sea perfectamente legal no todo vale en la vida. Un poco de patriotismo, por favor. O un poco de "por favor" patriótico", concluyó el directivo español. Coca-Cola ha asegurado que su forma de pasar la crisis económica no ha sido apoyarse en recortes de personal, aunque no deja de ser llamativo que desde las altas esferas de estas compañías se hagan públicos estos reproches, más aún conociendo el historial de la compañía de refrescos en distintas partes del planeta.

Cierto es que algo de razón no le falta a De Quinto, y el anuncio de despidos a la par que de los beneficios millonarios de la compañía es cuanto menos cuestionable desde el punto de vista ético. Es verdad que la compañía está perdiendo cuota de mercado en banda ancha, pero la solución adoptada no sólo es la más trágica para muchas familias sino que no se sabe hasta qué punto servirá para que la compañía aumente más aún sus ingresos.