La banda ancha no será un derecho de los usuarios

La banda ancha no será un derecho de los usuarios

Javier Sanz

La banda ancha seguirá siendo una oferta de las operadoras, no un derecho de los usuarios. Al menos a corto plazo no lo será. Para que lo fuera, la banda ancha tendría que definirse como una de las obligaciones incluidas en el servicio universal, de la misma forma que está la telefonía fija, el acceso funcional a internet o la provisión de un determinado número de cabinas por núcleo de población que tiene que acometer Telefónica, aunque sean zonas no rentables.

El secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, descartó ayer que esta obligación vaya a introducirse en la Ley de Medidas de Impulso a la Sociedad de la Información, que se está tramitando en estos momentos. Y no lo estará por lo menos hasta que la Comisión Europea defina exactamente qué es banda ancha y cuáles serían las condiciones de su inclusión, añadió. La mala noticia es que parece que no habrá respuesta de Bruselas a corto plazo.

Según indica Cinco Días, La Comisión Europea ya rechazó en abril del año pasado incluir la banda ancha y el móvil en el servicio universal, por el alto coste que podría tener para algunos países con una elevada dispersión de la población y complicada orografía que impedían el despliegue de las infraestructuras o elevaban demasiado su coste. Por este motivo, Bruselas no reabrirá este tema al menos de momento.

De hecho, la última alusión a esta cuestión se produjo ayer. José Manuel Durão Barroso, presidente de la Comisión Europea, anunció que en la cumbre de la próxima primavera se propondrá que el 30% de la población de los países miembros tenga acceso a una conexión a internet de alta velocidad antes de 2010, algo que está muy lejos de ser una cifra universal.

La banda ancha en España no será una obligación, por tanto, pero el Gobierno seguirá luchando por la universalización de la banda ancha, que con los planes de apoyo del Ejecutivo como el programa de extensión a núcleos rurales o poco habitados llega ya al 96% de la población. Para el año que viene, será el 98%, «así que en la práctica la conexión a internet a alta velocidad ya es universal», señaló Ros.