Crean webs imposibles de bloquear que se autoalojan en la propia URL

Software

En Internet tenemos varias opciones para alojar un contenido y que pueda ser accesible con el paso del tiempo. Por ejemplo, con Pastebin podemos almacenar texto y tenerlo en un simple y corto enlace, mientras que en GitHub podemos compartir proyectos de software, con archivos incluidos sin tener que pagar un hosting, pero a cambio de compartir el código fuente. Ahora, un ingeniero ha creado unas webs cuyo contenido se autoaloja en las URL.

Nicholas Jitkoff crea webs cuyo contenido está en la propia URL

Este ingeniero es Nicholas Jitkoff, conocido por haber trabajado en Google y haber creado el popular Material Design usado en Android. Actualmente es el vicepresidente de diseño de Dropbox, y ha creado una herramienta web que ha llamado itty bitty sites (itty.bitty.site), una especie de microwebs que sólo existen como URL y que no están alojadas en ningún sitio.

itty bitty site

Cuando entras a la web, puedes crear una combinación de texto, caracteres ASCII o incluso usar emojis. Todo el contenido de lo que pongas se almacena en la URL, con un límite de hasta 10.000 bytes. En redes sociales o mensajería, como Twitter o Slack, el límite es de 4.000 bytes, ya que las URL son demasiado largas.

Este ingenioso sistema almacena todo el contenido de la web en la URL mediante el uso de la cadena de algoritmos Lempel-Ziv-Markov, un algoritmo de compresión sin pérdida que permite introducir el equivalente en texto de varios folios A4. Por ejemplo, el artículo de televisores 8K de Samsung que hemos sacado esta mañana tiene unas 489 palabras, y la URL cabe perfectamente en un tweet.

De hecho, esta es una de las aplicaciones más interesantes para estos enlaces, ya que podemos saltarnos con facilidad la limitación de 280 caracteres de Twitter sin tener que estar poniendo capturas de pantalla del texto. Y además podemos poner incluso hipervínculos en esos enlaces por si necesitamos más espacio o queremos enlazar a más partes del texto. También podemos editar los enlaces y crear nuevos basándonos en ellos, pero entonces el link pasará a ser distinto.

Se pueden hacer incluso pequeñas apps, como una calculadora

Otro uso interesante lo encontramos en que podemos introducir estas URL en códigos QR, aunque el límite en este caso es aún menor, situándose en 2.610 bytes. Todo el contenido del texto se almacena en la URL después del #.

Por desgracia, para acceder a estos enlaces es necesario tener una conexión a Internet a pesar de que el contenido esté autoalojado en la URL. Su creador no sabe muy bien qué podrá llegar a hacer la gente con esta creación, pero ya hay usos bastante interesantes como los que hemos comentado.

El propio Jitkoff ha creado unos cuantos enlaces de prueba, donde explica cómo funciona y sus características, como que no necesitas servidor para alojarlos, son privados (no se alojan ni se almacenan en ningún servidor), y son fáciles de compartir (como URL, código QR, o incluso como enlace acortado con otros servicios).

Los usuarios están empezando a utilizarlo con usos muy curiosos, como crear una calculadora o un péndulo doble. Sin embargo, también alerta de que puede utilizarse con fines maliciosos para ejecutar scripts en nuestro navegador, por lo que debéis tener cuidado con los enlaces que abrís.

Escrito por Alberto García

Fuente > Nicholas Jitkoff