La inteligencia artificial es el futuro y todos sabemos que eso es así desde hace tiempo. Por ello, las grandes producciones de cine, los libros de ciencia ficción y otros han estado imaginando un futuro con esta tecnología al alcance de todos. Si hay que destacar un paso importante, lo tenemos en la IA del Huawei P20 Pro.

Como sabemos, tanto la informática como las comunicaciones han avanzado a pasos agigantados en poco tiempo y resulta complicado pensar en smartphones si nos situamos en la década del lanzamiento del primer ordenador comercial. Estos son parte vital de nuestra vida, hasta el punto de preferir salir de casa sin chaqueta a hacerlo sin móvil.

Por ello, gran parte de la evolución se ha centrado en esta herramienta inteligente que es imprescindible para nuestra vida, conectándonos con el mundo y permitiéndonos interactuar con este. Además, cada vez son más inteligente, adelantándose incluso a lo que estemos pensando o planeando hacer.

Una de las claves de esto está en la inteligencia artificial, algo que ha dejado de ser un sueño del futuro para estar muy presentes. Sin ir más lejos, tenemos los nuevos procesadores HiSilicon Kirin 970 de Huawei con NPU o unidad de procesamiento neuronal. Esto nos facilita la vida, mejora la interacción y otorga al móvil capacidades de aprendizaje sobre cómo lo usamos y cuando lo usamos.

Pero ¿qué ofrece la IA en un móvil?

En el pasado hemos visto muchos ejemplos de cómo el móvil aprende y entiende el entorno que le rodea, como el abandonado Project Tango de Google. También tenemos estos ejemplos en la nube de Google, de la que bebe un asistente virtual inteligente como es Google Assistant. Sin embargo, la verdadera innovación está en otros aspectos como la autonomía, la optimización y, sobre todo, la cámara fotográfica.

Los procesadores NPU (Neural Processing Unit) del Kirin 970 ofrecen capacidades avanzadas de inteligencia artificial. Ya no dependen de la nube para todo y gracias al procesado local todo es más eficiente. De esta forma, aprende de nuestros hábitos y del entorno para estar preparado para los próximo que vamos a hacer.

Por ejemplo, es capaz de procesar imágenes unas 35 veces más rápido que un procesador convencional. A la larga, supone un ahorro recursos y energía, lo que resulta básico para un dispositivo que llevamos a todos los lugares.

La IA es la fotografía móvil

Y es que el Huawei P20 aplica la inteligencia artificial real a la fotografía móvil. Si esto lo sumamos a su cámara de fotos desarrollada junto a Leica, tenemos una combinación que está dejando sorprendidos a propios y ajenos. La IA es capaz de ajustar los parámetros de la captura de forma automática, buscando mejorar al máximo el resultado final.

Lo cierto es que la inmediatez es básica en un smartphone que utilizamos en cada aspecto de nuestra vida. Por ello, es clave que la IA no necesite nuestra intervención para sacar una foto con los mejores parámetros posibles. Esto se hace analizando la foto.

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El modo automático ha existido desde siempre en las cámaras, pero ahora estamos hablando de un modo automático inteligente de verdad. Este modo ve y aprende la escena que queremos fotografiar para determinar así automáticamente los mejores ajustes para conseguir la captura perfecta.

Sin conocimientos de fotografía, el smartphone será el encargado de elegir la iluminación, la exposición, el balance de blancos, la saturación, el enfoque y un largo etcétera de parámetros con los que juegan los profesionales, pero sobre los que nosotros no tendremos que hacer nada al respecto.

La inteligencia artificial del propio procesador del Huawei P20 reconoce la escena automáticamente y elige el enfoque perfecto. No es lo mismo sacarle una foto a nuestra mascota, que hacerlo a un bonito paisaje, un grupo de personas o un objeto en movimiento.

No podemos dejar pasar un ajuste que nos permite compensar el exceso de iluminación y evitar quemar la fotografía. También vamos a poder balancear blancos y saturación según los colores a capturar, compensar la exposición, iluminar la toma si la luz no es suficiente y potenciar el uso de los estabilizadores en caso de mucho movimiento.

En resumen, gracias a la Inteligencia Artificial será el teléfono el que reconozca la escena para saturar los colores, aplicar desenfoque o compensar el movimiento para conseguir siempre la foto perfecta.