¿Por qué AMD Ryzen rinde peor en juegos si tiene más núcleos que Intel?

¿Por qué AMD Ryzen rinde peor en juegos si tiene más núcleos que Intel?

Alberto García

Ayer se publicaron las primeras reviews, análisis y pruebas de rendimiento de AMD Ryzen en decenas de medios de todo el mundo, y recogimos pruebas de rendimiento de unas cuantas de ellas, donde se confirmaban las alucinantes prestaciones multinúcleo que tienen sus nuevos procesadores en tareas sintéticas y de procesamiento puro. El problema es que esto le juega una mala pasada en tareas que se benefician de mayor potencia por núcleo, como es el caso de los juegos.

AMD Ryzen 7 1800X: no tan bien como se esperaba en juegos

Hasta ahora, la batalla en los procesadores tenía dos opciones muy claras: si querías hacer un ordenador para jugar de manera económica, recurrías a un procesador de AMD. Si tenías el dinero suficiente y querías hacer un PC Gaming de gama alta, la mejor opción ha sido siempre Intel. Esto cambia con AMD Ryzen, que son los primeros procesadores de AMD en tener multithreading (de manera similar al HyperThreading de Intel). A pesar de este gran paso, los procesadores siguen quedando por detrás de Intel.

amd-ryzen-1800x

AMD ha publicitado el Ryzen 7 1800X como más potente que el Intel Core i7-6900K, y es cierto que es mejor en tareas multihilo. El problema es que ambos procesadores lastran su rendimiento en tareas monohilo, donde el i7-7700K sigue siendo el rey. Al igual que AMD ofrece algo mejor rendimiento por la mitad de precio con el 1800X, el i7-7700K también es mejor que el i7-6900K para juegos por un tercio de su precio. AMD afirmaba que sus Ryzen iban a ser superiores en todo, pero finalmente no ha sido así. De hecho, la prueba que más se ha publicitado ha sido Cinebench R15. En juegos, la comparación se hacía contra el i7-6900K o el i7-6800K, y en ningún caso se ha visto comparado con el i7-7700K hasta que ha estado en manos de los medios para analizar Ryzen.

Para ver que la frecuencia a la que funciona el procesador no es un factor decisivo, en Tom’s Hardware pusieron la frecuencia del i7-7700K y del Ryzen 7 1800X a 3,8 GHz. Esto nos sirve para ver que, a la misma frecuencia, el i7-7700K queda por encima del 1800X y del i7-6900K en juegos. Cuanto mayor es la carga de la tarjeta gráfica (a más resolución, por ejemplo), más se iguala el rendimiento entre procesadores. Aún así, el i7-7700K queda claramente por delante, incluso a 3,8 GHz.

¿Cómo puede ser que rinda mejor en juegos el que menos núcleos tiene?

La respuesta es sencilla. Normalmente, un mayor número de núcleos implica una menor frecuencia del procesador. Esto es beneficioso para tareas multinúcleo, y es la manera que se ha tenido de mejorar el rendimiento de los procesadores una vez se alcanzó el límite de frecuencia de procesadores de un núcleo, permitiendo también mejorar la multitarea y evitar que el sistema entero se colgase si una tarea ocupaba todo el núcleo.

A nivel de núcleos y frecuencia máxima stock (sin realizar overclock manual), los procesadores que hemos mencionado y que tanto están dando que hablar quedan de la siguiente manera:

La frecuencia del procesador, medida normalmente en GHz, afecta a la velocidad a la que un procesador puede acabar una tarea en un periodo determinado de tiempo. Por ello, una tarea monohilo lineal (single-threaded) se hace más rápido en un procesador cuya frecuencia es más elevada. La mayoría de programas no están optimizados para funcionar con varios núcleos, como es el caso de casi todos los juegos. Por ello, el rendimiento de estos es mejor en procesadores con frecuencias elevadas, y es el motivo por el que los i5 son la mejor opción en relación rendimiento/precio para juegos.

Sin embargo, si nos vamos a tareas multihilo, como renderizar un vídeo o descomprimir un archivo, estas tareas se pueden dividir más sencillamente entre núcleos, sobre todo en programas que están optimizados para ello. Este es el motivo de que Ryzen saque a relucir su potencia en estas tareas.

Todavía vivimos en la era del monohilo en la mayoría de programas

Se ha venido diciendo durante varios años que los juegos iban a beneficiarse cada vez más de los procesadores de muchos núcleos. En concreto, llevo oyendo esa frase desde 2008, y estamos en 2017 y todavía los i5 siguen siendo la mejor opción, aunque cada vez se está optando más por los i7, ya que algunos juegos sí que se benefician de esto, como es el caso de algunos como Crysis 3, y donde los procesadores FX de AMD ya mostraban algunas de sus ventajas.

AMD Ryzen está un poco verde todavía, y desde AMD así lo han reconocido. Tienen mucho camino por delante a nivel de drivers y actualizaciones de firmware. Además, muchos medios han tenido problemas para ejecutar módulos de RAM a frecuencias superiores a los 2666 MHz, haciendo que el ordenador ni encendiera. Utilizar la RAM a baja frecuencia tampoco beneficia al rendimiento de los nuevos procesadores de AMD, sobre todo en juegos.

AMD ha defendido siempre un mayor número de núcleos en sus procesadores, y en el presente esto no es lo mejor para juegos, que tirán siempre de gráfica y nunca aprovechan el 100% de la CPU, y sus APIs no están bien optimizadas como ocurre con Vulkan, que tiene un gran rendimiento junto con los procesadores Ryzen. Un juego como Doom con Vulkan, un procesador AMD Ryzen y con una gráfica AMD Radeon RX Vega, después de que se solucionen los problemas de drivers y compatibilidad con RAM a frecuencias elevadas mediante actualizaciones de firmware en las placas base, será difícil de batir por parte de Intel.