Los juegos de Nintendo Switch están hechos para que nadie los chupe (y va en serio)

A diferencia de Sony y Microsoft, con videoconsolas construidas en prácticamente una única pieza sólida, Nintendo ha optado por un diseño modular que tiene sus pros y sus contras. La videoconsola viene ‘desmontada’ en cuatro partes diferentes: la base, la Switch, un Joy Con y el otro. Y sin embargo, tanto Xbox One como PlayStation 4 son un único cuerpo. ¿A quién le importa esto? A ti quizá no te debería suponer un problema, pero para los más pequeños de la casa es un riesgo, y Nintendo ha tenido que recurrir a algunos ‘parches’ para su diseño.

Más allá de lo que comentábamos anteriormente hay que añadir otro problema: los cartuchos. Porque las cinco piezas que componen la Nintendo Switch, al fin y al cabo, tienen el tamaño suficiente como para no suponer un riesgo a los más pequeños de la casa. Pero ¿qué hay de los videojuegos y el riesgo de ingesta de los niños? Pues existe, y Nintendo ha tenido que contemplarlo, más aún cuando los niños son su principal target como ha venido ocurriendo con sus videoconsolas anteriores, tanto las de sobremesa como las portátiles.

cartucho nintendo switch

Los cartuchos de Nintendo Switch son amargos, y se ha hecho así a propósito

Si no te lo estuviese contando ahora mismo yo, seguramente nunca te habrías dado cuenta, pero quizá tu hijo –o hija, si los tienes- sí se habrían enterado. Un disco tipo Blu Ray es complicado que un niño pequeño trate de llevárselo a la boca, pero un videojuego de Nintendo Switch, en formato cartucho y con un tamaño destacablemente inferior, sí podría acabar allí por error. Así que Nintendo ha decidido introducir en sus cartuchos una capa de benzoato de denatonio que, aunque no es tóxicoexplican desde Nintendo-, sí que produce un sabor muy amargo y desagradable.

Es un sabor amargo y que perdura durante un largo tiempo en la boca, de tal manera que debería impedir que cualquier pequeño de la casa decida volver a llevárselo a la boca, y por supuesto tragárselo. Es una demostración de varias cosas: que Nintendo es consciente de que su público son los niños pequeños, de que han tenido multitud de aspectos en el diseño de su videoconsola y videojuegos, y también de que el cartucho, por unas o por otras, no parece que sea el mejor diseño físico para un videojuego. Al menos, para los más pequeños de la casa.